Lunes, 04 de febrero de 2008

Cuando compré Justicia de un hombre solo no sabía quién era Akira Yoshimura. Sólo quería leer a un nuevo autor japonés y descubrir qué me encontraba. Me guié por el título, el breve resumen de la contraportada y unos párrafos leídos al azar que me anticipaban una lectura intensa, una manera de acercarse la segunda guerra mundial desde el punto de vista de los derrotados, de recordar la crueldad que hay tras cada guerra y cómo transforma al ser humano.

El libro me dejó boquiabierto con una honda y pesimista reflexión sobre la posguerra japonesa. El personaje principal, Takuya, un teniente del ejército imperial, debe huir para evitar ser juzgado y colgado por crímenes de guerra. Desde su puesto de defensa antiaérea ve cómo las incursiones americanas en territorio japonés destrozan su tierra, sus ciudades y gentes, bombas incendiarias que convierten ciudades en desiertos de cenizas humanas y polvo (increíble los párrafos dedicados a Hiroshima y Nagasaki, en off, cómo Takuya sigue por radar el camino de los aviones y el resplandor lejano y el lector que ve y reconstruye la escena a través de las conocidas imágenes filmadas desde los aviones estadounidenses). Takuya sólo ve cómo reacción, como justicia, ejecutar personalmente a uno de los pilotos americanos hecho prisionero. Ese acto le perseguirá, le hará deambular por un país destruido, física y moralmente, su propio país, le hará reconsiderar su visión de la guerra, le descubrirá una nueva visión sobre sus actos y vida, la necesidad de la redención y el perdón, de pagar por sus actos y poder, así, dejar de huir y ser una sombra indefinida.

Justicia de un hombre solo reflexiona sobre la justicia en tiempos de guerra, la fina línea que separa el deber de la crueldad, también se detiene en cómo sobrevivir tras la catástrofe y reconstruir un país y una sociedad que se ha resquebrajado. En el viaje de Takuya por el Japón destruído no hay poesía o tranquilidad, sí verosimilitud, tensión y derrota, y una fuerza inusitada que nace de la necesidad de redención.

Este libro se ha convertido en uno de mis favoritos.





Poco después de las ocho de la mañana Takuya alzó la vista de su trabajo, atento a algo lejano pero claramente audible. Era un sonido extraño, casi a desgarro, como si un trozo de papel hubiera sido cortado violentamente en dos. Segundos después una onda sacudió palpablemente el aire. Todos sus subordinados estaban inmóviles y parecían desconcertados. No se había informado de ningún avión en el espacio aéreo de Kyushu, y el sonido que acababan de oír era claramente diferente de cualquier cosa que hubieran oído hasta entonces. Takuya pensó que podía haber sido un trueno distante.
Akira Yoshimura
Justicia de un hombre solo (traducción de César Aira. Emecé )


Tags: Akira Yoshimura, César Aira, Emecé

Publicado por elchicoanalogo @ 20:43  | Libros...
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Comentarios
la verdad que q mi me parecio sumamente atrapante el libro!..y yo tambien lo lei x ser de un autor japones -como q me lo confundi con otro jaja- y en base al comentario de la contratapa!..y me alegro xq (aunq todavia no lo termine de leer,jeje) es muy interesante..yo lo recomiendo! kribelGui?o
Publicado por Invitado
Martes, 08 de julio de 2008 | 0:40
Saludos Kribel

Pues s?, el libro es muy interesante, diferente, muy cercano, escrito de manera maravillosa. Te dejo un enlace donde hablamos del libro, por si te quieres unir:
http://lectoresempedernidos.mforos.com/591996/6871534-justicia-de-un-hombre-solo-akira-yoshimura/
Abrazos.
Publicado por elchicoanalogo
Martes, 08 de julio de 2008 | 13:32
me parecio un gran descubrimiento este hermoso autor, es mas, toda la literatura japonesa me parece esplendida, se descubre el verdadero sentido de la vida. no s? si ellos llegan a darse cuenta de lo parecidos en lo nostalgico con el porte?o.
anibal
Publicado por anijo948
Domingo, 28 de diciembre de 2008 | 17:45
Saludos, Anibal,

compr? este libro en uno de mis viajes a Tucum?n. La literatura japonesa es melanc?lica, con otro ritmo, otra mirada y este libro es especialmente hermoso, un hombre que huye y que en esa hu?da se va conociendo, aceptando y juzgando. Muy bueno.
Abrazos desde el pa?s vasco
Publicado por elchicoanalogo
Domingo, 28 de diciembre de 2008 | 18:13