viernes, 14 de marzo de 2008

¡Todo era amor... amor! No había nada más que amor. En todas partes se encontraba amor. No se podía hablar más que de amor.

Amor pasado por agua, a la vainilla, amor al portador, amor a plazos. Amor analizable, analizado. Amor ultramarino. Amor ecuestre.

Amor de cartón piedra, amor con leche... lleno de prevenciones, de preventivos; lleno de cortocircuitos, de cortapisas.

Amor con una gran M, con una M mayúscula, chorreado de merengue, cubierto de flores blancas...

Amor espermatozoico, esperantista. Amor desinfectado, amor untuoso...

Amor con sus accesorios, con sus repuestos; con sus faltas de puntualidad, de ortografía; con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.

Amor que incendia el corazón de los orangutanes, de los bomberos. Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas, que arranca los botones de los botines, que se alimenta de encelo y de ensalada.

Amor impostergable y amor impuesto. Amor, incandescente -y amor incauto. Amor indeformable. Amor desnudo. Amor-amor que es, simplemente, amor. Amor y amor... ¡y nada más que amor!
Oliverio Girondo
Espantapájaros 7

 


Tags: Espantapájaros, Todo era amor, Oliverio Girondo

Publicado por elchicoanalogo @ 21:03  | Oliverio Girondo
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
¡Hola Fernando!

He visto que hay varias entradas bajo el título de "Espantapájaros". ¿Forman parte de un todo? ¿Hay que leerlas en orden? Es que he preferido preguntarte antes de leer nada.

¡Un abrazo!

P.S. Espero que todo vaya mejor.
Publicado por Junior
sábado, 15 de marzo de 2008 | 22:22
Saludos Junior,

Espantapájaros es un libro de Girondo, está realmente bien, y se puede leer de manera independiente si se quiere. Iré poniendo cada parte, por ahora te recomiendo la 1 (sobre mujeres voladoras) y esta 7, donde todo era amor.
Pues estoy que no sé como estoy. Ya pasará.
Un abrazo inmenso
Publicado por elchicoanalogo
sábado, 15 de marzo de 2008 | 22:27