Recuerdo que le dije a Mariola que debería meterla en mi mochila, traerla a Bilbao y así tenerla a mano para cuando necesitara un buen par de capones. Hoy es uno de esos días, merezco varios capones. Cuando desvío la mirada de mi objetivo (egoísta pero lógico) de estar bien, cuando veo todo lo que tengo alrededor y me veo con ánimo y fuerza, aunque de manera modesta, pero ánimo y fuerza al fin y al cabo, soy un despropósito, cometo errores de cálculo, infantiles, ilógicos. No sé cómo puedo ser tan gilipollas.
Hay días donde hablar con Gabriela me hace daño, la famosa distancia que me dice Mariola que ponga y que yo no hago. Hoy ha sido algo más doloroso. Como volver a recordar esa semana de la doble ruptura. Casi estuve a punto de escuchar una vez más las razones de la ruptura, algo que no necesito, que no me ayuda, ya está bien claro, relación monótona, aburrida, que no aportaba nada, cansancio, desgaste, etc. Así no subo mi autoestima.
Debo dejar mi mirada anclada a un punto, no ver nada más allá, seguir con este cambio y este intento por salir adelante, aunque sea a bandazos, aunque dé un paso adelante, dos atrás y otra vez tres adelante. Debo recordar que no hay nada malo en mí (los típicos errores que todos tenemos), que el rechazo no debería afectarme la autoestima, que el amor es dolor, sí, y también felicidad, que puedo aportar cosas hermosas a una mujer, que tengo otras cosas a mi alrededor que me llenan (familia, amigos, las historias en libros y películas, viajes, como el de este fin de semana a Cádiz, los próximos a Barcelona, la Ribiera de Piquín, espero que Canarias, nunca he estado en una isla, además de volver por Madrid).
Siento electricidad. Como chispazos dentro de mí. Quiero dejar de sentir eso, que cada cosa que toco me repele. Quiero dejar de llorar por lo que ya no tiene sentido, es derramar lágrimas a lo tonto, quiero sentirme bien, que los momentos de luz vayan creciendo (esta reconstrucción de la luz).
Quiero un par de capones de Mariola. Y recordar sus palabras: soy más fuerte de lo que creo.
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