viernes, 11 de abril de 2008

Recuerdo que le dije a Mariola que debería meterla en mi mochila, traerla a Bilbao y así tenerla a mano para cuando necesitara un buen par de capones. Hoy es uno de esos días, merezco varios capones. Cuando desvío la mirada de mi objetivo (egoísta pero lógico) de estar bien, cuando veo todo lo que tengo alrededor y me veo con ánimo y fuerza, aunque de manera modesta, pero ánimo y fuerza al fin y al cabo, soy un despropósito, cometo errores de cálculo, infantiles, ilógicos. No sé cómo puedo ser tan gilipollas.

Hay días donde hablar con Gabriela me hace daño, la famosa distancia que me dice Mariola que ponga y que yo no hago. Hoy ha sido algo más doloroso. Como volver a recordar esa semana de la doble ruptura. Casi estuve a punto de escuchar una vez más las razones de la ruptura, algo que no necesito, que no me ayuda, ya está bien claro, relación monótona, aburrida, que no aportaba nada, cansancio, desgaste, etc. Así no subo mi autoestima.

Debo dejar mi mirada anclada a un punto, no ver nada más allá, seguir con este cambio y este intento por salir adelante, aunque sea a bandazos, aunque dé un paso adelante, dos atrás y otra vez tres adelante. Debo recordar que no hay nada malo en mí (los típicos errores que todos tenemos), que el rechazo no debería afectarme la autoestima, que el amor es dolor, sí, y también felicidad, que puedo aportar cosas hermosas a una mujer, que tengo otras cosas a mi alrededor que me llenan (familia, amigos, las historias en libros y películas, viajes, como el de este fin de semana a Cádiz, los próximos a Barcelona, la Ribiera de Piquín, espero que Canarias, nunca he estado en una isla, además de volver por Madrid).

Siento electricidad. Como chispazos dentro de mí. Quiero dejar de sentir eso, que cada cosa que toco me repele. Quiero dejar de llorar por lo que ya no tiene sentido, es derramar lágrimas a lo tonto, quiero sentirme bien, que los momentos de luz vayan creciendo (esta reconstrucción de la luz).

Quiero un par de capones de Mariola. Y recordar sus palabras: soy más fuerte de lo que creo.


Tags: ruptura, corazón roto

Comentarios
Fernando, coge impulso, toma fuerzas y mira hacia delante caminando con paso firme. Mereces ser feliz, eres una gran persona. Por eso me entristece ver que pasas por momentos así. Confío en que este viajecito a Cádiz suponga otra gran toma de oxígeno, como ya lo fue la visita a Valladolid.

Nos vemos en un rato.

Un abrazo.

Jesús.
Publicado por Junior
sábado, 12 de abril de 2008 | 11:24
Hola Fernando, acabo de leer tu historia, en ésta que es mi primera visita a tu blog. Lo he descubierto mientras termino mi tesis en Tallahassee, en compañía de ya sabes quién.

Coincide que acabo de crear una entrada nueva en mi blog, así que, en vez de decirte más aquí te invito a que lo leas: http://gritalagramola.blogspot.com

Me permito aconsejarte que tomes la decisión adecuada sin miedos, pensando en cómo ser más feliz. Te lo digo por experiencia, pues no sé si estarás al corriente, pero me he vuelto a Bilbao este pasado verano... para quedarme, yo solita.
Publicado por Invitado
martes, 15 de abril de 2008 | 0:46
se me olvidaba, a partir de ahora te tengo "linkeado" y seguiré tus relatos.

Irene
Publicado por Invitado
martes, 15 de abril de 2008 | 0:49
Junior, como viste, disfrute del viaje a cada segundo. Cómo me gustaría poder recordarlo tal cual y tenerlo a mano en los malos momentos…
Irene, cuánto tiempo, desde aquella excursión, creo, y el concierto. Esto del amor es muy jodido de manejar. Voy dando bandazos, tengo mis días, pero tengo una cosa clara, lo único que quiero es estar bien, sin tanto lío en la cabeza.
Dale un abrazo a Carolina… y otro para ti. Voy a ponerte en mis enlaces.
Publicado por elchicoanalogo
martes, 15 de abril de 2008 | 12:25
Hola...

No había leído el blog.

Jamás se me ocurriria repetir lo que dije en Enero, y lo que dije no fue rechazo, pero me tomo por sorpresa y me asusto, y me dijiste que no estabas preparado para volver. Y ya lo habia entendido.
VOs no tenes que hacer nada por mi, la que tiene que hacer las cosas soy yo, no tenés que desviarte de tu camino, ni siquiera esperarme.Pero yo voy en diciembre.
No soy ninguna victima, pero tampoco es que no hayan pasado cosas de este lado, o que no me haya sentido mal por cosas de la relacion que no tiene sentido explicar acá. Solo no pienses que no te espero, que no quiero verte. Sabes que todo se hace mas complicado con la distancia.
Publicado por Invitado
jueves, 17 de abril de 2008 | 22:51