lunes, 28 de abril de 2008

Ambientada en el S. XIX, esta es una historia sobre el deseo, los sueños y el destino. Hervé Joncour se dedica a comprar y vender gusanos de seda, para ello ha de viajar a Japón. En uno de sus viajes quedará atrapado por la misteriosa belleza de una mujer. Éste es el punto de partida para esta sugerente historia de amor que nos habla de un mundo irreal y mágico. Inmóvil. En la obra aparecen entremezclados elementos como el dolor, el amor o los deseos. Y es que todas las historias tienen música propia y ésta no podía ser menos. Su música es blanca. Es importante saberlo porque la música blanca es una música extraña, que desconcierta.

 

Seda es Auro. En la primera página, su letra en una preciosa dedicatoria. Y el libro es corto, directo, con ritmo, hermoso, melancólico, con pequeñas frases que parecen poemas, una especie de fábula sobre el amor, la vida y los viajes a territorios remotos donde la novedad y lo desconocido hacen tambalear la mirada de un hombre mediocre. Gracias Auro.

 

Le hizo daño oír, al final, cómo Hervé Joncour decía en voz baja

- Ni siquiera llegué a oír nunca su voz.

Y al cabo de un momento:  

- Es un dolor extraño.

En voz baja

- Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca.

Alessandro Baricco

Seda


Tags: Seda, Alessandro Baricco

Publicado por elchicoanalogo @ 19:25  | Libros...
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Comentarios
De nada Fer, tenía muchas ganas de regalártelo y me hace ilusión que además te haya gustado la historia.
Un abrazo enorme.
Publicado por Auro76
martes, 29 de abril de 2008 | 16:53
Eres la leche. Gracias por regalarme una sonrisa.
Publicado por elchicoanalogo
martes, 29 de abril de 2008 | 19:58