Viernes, 16 de mayo de 2008

Libro de relatos donde se reflejan pequeños episodios de la vida en esa América perdida, donde hay cowboys acabados, ancianos que han perdido ya sus sueños, gasolineras en mitad de ninguna parte, caballos desbocados y hombres que les curan no con susurros precisamente.

Tardé tres años en hacerme con el libro. La espera mereció la pena. Es un conjunto de relatos donde aparentemente pasan pocas cosas, leves anécdotas en algunos de ellos, pero que se leen con ganas. Me gustan esos relatos de cowboys desdentados capaces de curar caballos desbocados o esos otros donde un hombre se encierra en una habitación durante semanas rodeado de folletos de caballos, o las historias de amor que no pueden ser, o esos personajes soñadores, perdedores, vaqueros solitarios… Y, sobre todo, el relato que da título al libro, donde un par de amigos repiten cada día la misma rutina hasta que aparece una nueva camarera en su restaurante… Todo ello con paisajes desérticos, de película del oeste. Muy bueno.

 

Deja a su hija sentada sola en la silla plegable naranja y corre por el camino de piedras hacia la cabaña. Su corazón late con fuerza. Un viejo terror que no comprende se apodera de él. La puerta se cierra de golpe a su espalda cuando entra en la cocina. Su mujer está junto a la mesa dándole la espalda, acariciando el pelo de su hijo. El niño está sentado a la mesa hurgando en otro bol de cereales. Ella se vuelve hacia su marido, pero sigue acariciándole el pelo a su hijo. El hombre va hacia ella y la coge por la cintura. Ella se da la vuelta y se abrazan. Se besan durante mucho rato, un beso largo y profundo como los que se daban antes de que llegaran los niños. El niño sigue sorbiendo los cereales, sin levantar la cabeza. No está llorando. El crujir de los Cheerios es el único ruido. Y el repiqueteo de la cuchara contra el bol. El hombre y la mujer paran de besarse. Él habla.

“No te vayas a Francia”, es lo que dice.

Sam Shepard

No era Proust de El gran sueño del paraíso


Tags: El gran sueño del paraíso, Sam Shepard

Publicado por elchicoanalogo @ 10:40  | Libros...
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Comentarios
Me encantaron los relatos de Sam Shepard. Adem?s, llegaron en un momento necesario, de sequ?a lectora... qu? bueeeno.
Publicado por sylvia
Mi?rcoles, 21 de mayo de 2008 | 13:26
Muy bueno, dan ganas de coger la mochila y recorrer esos parajes. Un abrazo inmenso, Sylvia
Publicado por elchicoanalogo
Mi?rcoles, 21 de mayo de 2008 | 13:30