sábado, 24 de mayo de 2008

Hace media vida mi hermana mayor se carteaba con estudiantes extranjeros para mejorar su inglés. Conseguía las direcciones en el instituto o en la revista Heavy Rock. Durante meses vi desfilar por casa cartas de Holanda, Japón, Estados Unidos o Portugal. A veces aquellas cartas traían un cassette, hoy anticuado, con música rock. Un chico de Portugal le grabó el disco de un grupo de su país. No recuerdo el nombre. Ni del chico ni del grupo. No quiso dejar los últimos minutos del cassette vacíos. Y se le ocurrió incluir una canción diferente. The Analog Kid, de Rush. Recuerdo que me quedé boquiabierto. Aquellas no eran las melodías que estaba acostumbrado a escuchar. Había cierto riesgo, una guitarra de sonido alejado de los “guitar hero” con un solo que aún hoy es mi favorito, el bajo en primer plano en muchos momentos, algo a lo que no estaba acostumbrado, y la batería llevando un ritmo difícil de seguir con las manos, cambiante a cada momento. Era una canción de un extraño atractivo. Complicada. Había algo de melancolía, algo que me hacía sentir cercano a esa canción. Imaginé la letra con mi inglés deficiente de entonces (y hoy). Una ciudad que llamaba a un chico, un chico que soñaba con una chica, que tenía una gorra de béisbol, que parecía estar entre dos mundos y dos tiempos. Rebobinaba la canción en mi walkman (esto parece una clase de prehistoria). Una y otra vez. The Analog Kid.


Demasiadas cosas en la cabeza… demasiados sentimientos…

 

The Analog Kid (Rush)



 

A hot and windy August afternoon

Has the trees in constant motion

With a flash of silver leaves

As they're rocking in the breeze


The boy lies in the grass with one blade

Stuck between his teeth

A vague sensation quickens

In his young and restless heart

And a bright and nameless vision

Has him longing to depart


You move me-

You move me-

With your buildings and your eyes

Autumn woods and winter skies

You move me-

You move me-

Open sea and city lights

Busy streets and dizzy heights

You call me-

You call me-


The fawn-eyed girl with sun-browned legs

Dances on the edge of his dream

And her voice rings in his ears

Like the music of the spheres


The boy lies in the grass, unmoving

Staring at the sky

His mother starts to call him

As a hawk goes soaring by

The boy pulls down his baseball cap

And covers up his eyes


Too many hands on my time

Too many feelings-

Too many things on my mind

When I leave I don't know

What I'm hoping to find

When I leave I don't know

What I'm leaving behind...

Traducción aquí


Tags: The Analog Kid, Signals, Rush

Publicado por elchicoanalogo @ 23:15  | Canciones
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Comentarios
Mensaje.
A mediados de los noventa la empresa en la que yo trabajaba empezó a recibir dos o tres postales diarias desde Polonia. Traían escrito el nombre, la dirección de la empresa y el remitente. A mano y con errores. Parecían escritas con un pulso que temblaba.
Pasada la sorpresa inicial, me di cuenta que eran de niños.
Me puse a reponder las primeras.
Creo que respondí una docena, pero siguieron llegando postales. De repente, se acumularon cerca de cien... hay un cuento de Juan José Saer que trata sobre una botella conservada en la tierra con un papel, y una sola palabra en grandes letras de imprenta, la palabra: MENSAJE.

Me ha gustado mucho tu POST. El título del cuento es En la costra reseca
Lugar de olvido
Publicado por Invitado
miércoles, 04 de junio de 2008 | 2:58
Cuando en el instituto nos animaron a escribir a chicos extranjeros nunca me atreví hacerlo. Creo que sentía miedo a la incomunicación, a no poder decir exactamente aquello que sentía por no dominar el inglés. Me quedé con las ganas. Hoy no me lo pensaría. Más vale intentarlo que pensar qué hubiera pasado si…
Por cierto, saludos Gustavo. Y gracias por la referencia al cuento de Saer. Dejo un enlace donde puede leerse

http://www.me.gov.ar/monitor/nro11/elcuento.htm
Publicado por elchicoanalogo
miércoles, 04 de junio de 2008 | 19:32