Lunes, 09 de junio de 2008

Encendí la cámara. En la estación, pasajeros pacientes, somnolientos, algunos acostados en los bancos, otros apoyaban su cabeza en el hombro de su pareja, dormitaban hasta la salida del autobús de la madrugada. Fui foto a foto, las del sábado por la mañana con Oier, las de Sergio bailando en las fiestas de Gallarta, las de la feria del libro con Clara, Auro y Arturo. A cada foto, una sonrisa, docenas de recuerdos, de voces, de risas, de saltos. Cada foto como camino a infinidad de recuerdos. Vi el par de vídeos que grabé. Entre las conversaciones susurrantes y algunos ronquidos de los pasajeros, las voces luminosas de Auro y Clara y Arturo, imágenes de una mesa con cafés y libros. Me sentí tranquilo, contento, cansado por el viaje, el paseo, las pocas horas de sueño. Y afortunado. Este año estoy viviendo momentos realmente hermosos.

Hacía 15 años que no entraba en el Retiro. La última vez fue con mis hermanas y mi tío Polo, que en aquel viaje nos hizo de guía, nos paseó por Madrid, nos intentó enseñar a jugar al mus. De ese paseo por el retiro guardo una foto con mi tío, la única que tengo con él. Le tengo un cariño especial. Mientras esperaba a Clara, Auro y Arturo miraba dentro de las verjas, recordaba aquel día, mi hermana Amaia que acaba de descubrir su pasión por la fotografía y hacía fotos inverosímiles, la gente que jugaba al ajedrez, los que pintaban cerca del lago. Fue como estar en dos tiempos a la vez. Fue agradable. Recordar también es traer al presente aquellos momentos donde fuimos felices, volver a sentirnos así por una pequeña ráfaga.

A Clara y Arturo los vi en mi primer viaje del año, donde pasamos un domingo agradable, inolvidable, lector. Supe que eran increíbles. Y ayer me demostraron que eran el doble. Auro es una mujer especial. Directa, entrañable, se hace querer, aunque tenga fama de hermética, de construir un muro a su alrededor. No sé. La sentí cercana, la siento cercana desde hace tiempo, aunque no cuente cada milímetro de su vida y lo haga “de a poco” (hay que ganarse su confianza, faltaría menos). Uno se siente cómodo con ella, tranquilo, escuchado. Creo que se sorprendió por mi humor. La gente me ve como alguien melancólico por lo que escribo (escribir es una terapia, y suelo escribir sobre el pasado, por tanto, el tono con el que escribo es melancólico, pero soy más que eso, tengo otras voces). Pero tengo sentido del humor, a veces bruto, a veces suave. Y eso sorprende.

Fueron unas horas inolvidables, de esas a las que regresaré como mis recuerdos de la tarde en el retiro con mi tío Polo. La feria era gigantesca, excesiva, pero era un placer detenerse en cada caseta y ver libros ya leídos y que recomendar, y otros que te llamaban (como llamaba la ciudad y la chica de ojos aduladores al chico analógico) y aquellos que Clara y Auro me decían eran buenas historias. Al final, en las bolsas, La trilogía de Nueva York, El misterio de la casa Aranda, Saber perder, El hospital de la transfiguración. Y El retrato de Dorian Gray y Vivir adrede, regalos de Auro y El conde de Montecristo, regalo de Clara. Más historias que me sorprenderán y me acompañarán.

No sé despedirme. No soy Bogart, que siempre tenía una frase perfecta, siempre nos quedará París, algo así. Siento que me quedo corto. Acompañé a Auro hasta su coche, a no sé cuántas estaciones de retiro. Retrasar lo inevitable. Es extraño cómo se puede coger cariño a personas que no ves día a día, pero que sí lees día a día, cómo van creciendo en ti, cómo se convierten en amigos, en seres cercanos, imprescindibles.

Está siendo un año extrañamente hermoso.



Arturo, Clara, Auro y muchos libros




Publicado por elchicoanalogo @ 22:53  | Great White Way
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Comentarios
?El hijo pr?digo vuelve a tu blog! Perdona por haber tenido este rinconcito tan acogedor un poco abandonado. Intentar? que no se vuelva a repetir. Gui?o

Tengo que darte las gracias por el reportaje gr?fico tan completo de la quedada madrile?a. Sent? que hab?a estado all? (s?lo el cuerpo se qued? en C?diz). Me alegr? veros a todos de nuevo, tanto en imagen fija como en movimiento. Ha sido para m? muy emotivo.

Un abrazo, campe?n.
Publicado por Junior
Jueves, 12 de junio de 2008 | 22:27
Se te ech? de menos, Junior, nos acordamos mucho de ti. A ver si podemos hacer esa gran quedada lectora, ser?a todo un acontecimiento.
Ya sabes que puedes pasar por ac? cuando quieras, no te agobies, lo importante es que nosotros sigamos en contacto.
Abrazos. Cari?os. M?s abrazos. Qu? linda es C?diz y grandes los gaditanos.
Fernando
Publicado por elchicoanalogo
Jueves, 12 de junio de 2008 | 22:40