Jueves, 25 de septiembre de 2008
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo fue mi primer Murakami, un autor que del que desconocía todo, en qué coordenadas se movía, cuáles eran sus temas habituales, qué escenas repetía en cada novela. Llegué a este libro por el título y las ganas de leer algo nuevo y en blanco y me encontré con lo cotidiano que se deshace y da paso a un mundo impredecible e inesperado.

Hay un barrio tranquilo y una desaparición, hay un narrador que inicia la búsqueda de su mujer y que, poco a poco, se adentra en un microcosmos donde hay fantasmas, un pasado extraño, una aventura inquietante en la frontera entre China, lo irreal que se adentra en la realidad, historias que se cruzan en el tiempo, en mundos (im)posibles. En este  instante recuerdo al protagonista encerrado en un pozo (elemento que se repetirá en otras novelas de  Murakami), mirando la luz de las estrellas titilante. Y el salvaje despellejamientos de un hombre. Y una mujer pequeña, irreal. E imágenes difusas.

Por momentos, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo me recordó el cine de David Lynch. Una historia enrevesada e interesante.






Una vez más me he extendido demasiado. Pero lo que verdaderamente quería que supiera era esto. Soy un ser humano que, en cierto momento perdió su propia vida y ha vivido más de cuarenta años acompañado de esa vida perdida. Como persona que se encuentra en esa situación, creo que la vida es mucho más limitada de lo que piensan las personas que están en pleno proceso vital. La luz brilla durante un limitado y brevísimo espacio de tiempo en el acto de vivir. Quizá sólo unas decenas de segundos. Una vez se ha ido si has fracasado en el intento de alcanzar la revelación que se te ofrecía, no tienes una segunda oportunidad. Y luego deberás pasar el resto de tus días dentro de una profunda soledad sin esperanza ni remordimiento. En este mundo del crepúsculo, la persona ya nunca podrá esperar nada. Lo único que poseerá serán los restos efímeros de lo que pudo haber sido.

( ... )


¿Por qué me gustan las medusas? No lo sé. Las encuentro bonitas. Antes, mientras las miraba, he pensado una cosa. Escucha, lo que nosotros vemos es sólo una pequeña parte del mundo. Damos por hecho que esto es el mundo, pero no es del todo cierto. El verdadero mundo está en un lugar más oscuro, más profundo, y en su mayor parte lo ocupan criaturas como las medusas. Eso nosotros lo olvidamos. ¿No te parece? Dos terceras partes del planeta son océanos y lo que nosotros podemos ver con nuestros ojos no pasa de ser la superficie del mar, la piel. De lo que verdaderamente hay debajo no sabemos nada.
Haruki Murakami
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (traducción de Lourdes Porta y Junichi Matsuura. Tusquets editores)


Tags: Crónica del pájaro, Haruki Murakami, Lourdes Porta, Junichi Matsuura, Tusquets

Publicado por elchicoanalogo @ 18:00  | Libros...
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Comentarios
Y que yo me haya quedado en "Tokio blues", con lo que me gust? esta novela...
Publicado por Junior
Domingo, 28 de septiembre de 2008 | 18:30
Pues hazte con Al sur de la frontera, al oste del sol, deliciosa y melanc?lica historia. Seguro que te gusta.
De nuevo, abrazos y cari?os
Publicado por elchicoanalogo
Domingo, 28 de septiembre de 2008 | 18:52