Tags: Espantapájaros, Oliverio Girondo
Tags: Crónica del pájaro, que da cuerda al mundo, Haruki Murakami
Tags: Radio Nowhere, Bruce Springsteen
Tags: I´m just in love, Paul Gilbert
Aquí mi biblioteca: http://www.anobii.com/elchicoanalogo/books
Desde hace unos días estoy subiendo mis libros a esta página. Uno a uno. Es
emocionante volver a tocar cada uno de ellos, recordar lo que te dieron, la
melancolía de Tokio Blues, la aventura por la aventura de Zalacaín o Moby Dick,
los laberintos de Borges y Auster, Zaratustra o la imposición que me hice de
terminarlo. Aún me quedan por anotar unos 100 libros, la mayoría de la
colección de clásicos de Círculo de lectores, Lord Jim, Guerra y paz, Las uvas
de la ira, Cosecha roja, Ulises y demás. Y me he dado cuenta deque mi lista de
pendientes pasará de los 150. Y sigo comprando. A mayor ritmo que la lectura.
Algo así como una biblioteca inalcanzable, sin final.
Algunos libros huelen a viejo, a pasado, a descomposición, los abría y salía el
polvo acumulado de sus páginas. Y entre el polvo, a veces, las hojas donde mi
hermana Amaia y yo dibujábamos aquel juego de los barquitos, la última acción
del día, jugar a los barquitos o leer en voz alta alguna obra de teatro que no
acabábamos de entender. Otros llevan el plástico sin abrir. Una especie de
historia enjaulada a punto de estallar.
También me paré en cada libro regalado, las dedicatorias con tan diferente
letra, los buenos deseos, el motivo del regalo. De Rayuela a Ladrones de
Atlántida, de Tierras de cristal a Pura Anarquía. Y Calcomanías, de Girondo. Y
Sauce ciego, mujer dormida. Y… esos libros están un escalón por encima de los
otros.
Una cosa que me gusta es ver a Nietzsche o Aristóteles al lado de Arthur C.
Clarke o Herman Melville. La ciencia-ficción de Fundación junto a los parajes
neblinosos de La montaña del alma. Juan Ramón Jiménez que comparte estantería
con Hisako Matsubara. O un par de libros sobre King Crimson que reposan en El
principito o El lobo estepario. Me gusta que me cuenten historias, cualquier
historia que me cautive. He dejado los prejuicios muy atrás.
Y sobre todos, La savia de la vida. De una tal Mariola Hernández…
Tags: Datura, To Venus And Back, Tori Amos
¿Que las poleas ya no se contentan con devorar millares y millares de dedos meñiques? ¿Que las máquinas de coser amenazan zurcirnos hasta los menores intersticios? ¿Que la depravación de las esferas terminará por degradar a la geometría?
Es bastante intranquilizador —sin duda alguna— comprobar que no existe ni una hectárea sobre la superficie de la tierra que no encubra cuatro docenas de cadáveres; pero de allí a considerarse una simple carnaza de microbios... a no concebir otra aspiración que la de recibirse de calavera...
Lo cotidiano podrá ser una manifestación modesta dejo absurdo, pero aunque Dios —reencarnado en algún sacamuelas— nos obligara a localizar todas nuestras esperanzas en los escarbadientes, la vida no dejaría de ser, por eso, una verdadera maravilla.
¿Qué nos importa que los cadáveres se descompongan con mucha más facilidad que los automóviles? ¿Qué nos importa que familias enteras —¡llenas de señoritas!— fallezcan por su excesivo amor a los hongos silvestres?...
El solo hecho de poseer un hígado y dos riñones ¿no justificaría que nos pasáramos los días aplaudiendo a la vida y a nosotros mismos? ¿Y no basta con abrir los ojos y mirar, para convencerse que la realidad es, en realidad, el más auténtico de los milagros?
Cuando se tienen los nervios bien templados, el espectáculo más insignificante —una mujer que se detiene, un perro que husmea una pared— resulta algo tan inefable... es tal el cúmulo de coincidencias, de circunstancias que se requieren —por ejemplo— para que dos moscas aterricen y se reproduzcan sobre una calva, que se necesita una impermeabilidad de cocodrilo para no sufrir, al comprobarlo, un verdadero síncope de admiración.
De ahí ese amor, esa gratitud enorme que siento por la vida, esas ganas de lamerla constantemente, esos ímpetus de prosternación ante cualquier cosa... ante las estatuas ecuestres, ante los tachos de basura...
De ahí ese optimismo de pelota de goma que me hace reír, a carcajadas, del esqueleto de las bicicletas, de los ataques al hígado de los limones; esa alegría que me incita a rebotar en todas las fachadas, en todas las ideas, a salir corriendo —desnudo!— por los alrededores para hacerles cosquillas a los gasómetros... a los cementerios....
Días, semanas enteras, en que no logra intranquilizarme ni la sospecha de que a las mujeres les pueda nacer un taxímetro entre los senos.
Momentos de tal fervor, de tal entusiasmo, que me lo encuentro a Dios en todas partes, al doblar las esquinas, en los cajones de las mesas de luz, entre las hojas de los libros y en que, a pesar de los esfuerzos que hago por contenerme, tengo que arrodillarme en medio de la calle, para gritar con una voz virgen y ancestral:
“¡Viva el esperma... aunque yo perezca!”
Oliverio Girondo
Espantapájaros 19
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La carne cubre el hueso
Y dentro le ponen
Un cerebro y
A veces un alma,
Y las mujeres arrojan
Jarrones contra las paredes
Y los hombres beben
Demasiado
Y nadie encuentra al
Otro
Pero siguen
Buscando
De cama
En cama.
La carne cubre
el hueso y la
carne busca
algo más que
carne.
No hay ninguna
Posibilidad:
Estamos todos atrapados
Por un destino
Singular.
Nadie encuentra jamás
Al otro.
Los tugurios se llenan
Los vertederos se llenan
Los manicomios se llenan
Los hospitales se llenan
Las tumbas se llenan
Nada más
Se llena.
Charles Bukowski
A solas con todo el mundo
Hace unos meses mi primo Pablo me dio a conocer facebook. Estos días me han recordado su existencia. En la página se me pedía que escribiera algo para mi perfil. Pero parece que no se podía pasar de los 1000 caracteres y no se subió esto...
Para hablar de mí debería contar no sólo todo lo que he hecho, también los proyectos truncados a mitad de camino o los que no dieron ni un paso. Creo que podría resumir mi vida con los veranos en Galicia, dos meses donde me sentía libre, distante, en otro mundo, oculto de la vida entre los montes de la Ribeira de Piquín y contenido y protegido por mis tíos y abuelos. Esos veranos desaparecieron durante años, y luego se convirtieron en invierno. Invierno en Tucumán, junto a Gabriela (nuestro primer beso a ciegas). Algo que pudo ser de lo más hermoso en mi vida, una de esas cosas que se quedó a mitad de camino. Como la carrera de historia, cambiada por imagen y sonido. Galicia, Gabriela, un par de años de depresión, la pérdida de mis amigos, la recuperación de todos ellos (Sergio, Carolina, Diana), con cuentagotas, durante 15 años (la última, Arantza, este año), tele7 o cómo aprendí a ser cámara no en una clase sino en un plató, las cartas escritas a mano que dieron paso a extraños y desvariados correos, algún que otro relato corto publicado, la mirada de Blanca, infinita, el corazón de Mariola, la amistad de Iñaki, la honestidad de Kike, la gente que me he encontrado en la red, en lectores empedernidos, que he conocido de manera virtual y, luego, real. Y la realidad siempre supera a la ficción. Viajes. Después de 10 años sin viajar, desde 2003 intento no quedarme mucho tiempo en casa, aunque sean viajes modestos, de 2 días. Mi sobrino Oier. Las pequeñas victorias. Las pequeñas derrotas. El dolor. Creo que estoy aprendiendo a convivir con el dolor. Está ahí, presente, agazapado, se levanta y me aniquila por unos instantes, pero intento, al menos intento, seguir mi vida a pesar de él, o arrastrando de él. Una montaña rusa de emociones, ahora en cuesta abajo. Ya llegará la remontada. No di el paso con Gabriela, no terminé la carrera de historia, no vi a algunas personas queridas y ahora es imposible, no supe salir a tiempo de una depresión y eso sigue influyendo en mí a día de hoy, no escribí aquel libro del que hablé a Carolina. Durante mucho tiempo tuve miedos ilógicos. Hoy, ya no hay miedos, no los que me paralizaban. Ya no hay nada que perder. Sí sentí un amor ilimitado. Eso basta. Creo. Para que la vida merezca la pena. Sí amé y amo a los libros, a todo lo que me dan, una canción de cuna, terror, erotismo, laberintos, otras vidas, viajes y vuelta al laberinto. Me gustan los detalles de la vida, esas “cosas pequeñas” que son grandes dentro de mí. No necesito todo aquello que te obligan a anhelar, como vidas fotocopiadas.
Los demás deberían describirme. Cada mirada, un espejo deformado, incompleto, un rompecabezas que se completaría con la unión de todas las miradas. Y aún así, hay una parte de mí que no sé enseñar. Como dice mi amiga Carolina, también debería ser en la realidad. Para algunos soy una buena persona, reservado, con pintas de psiquiatra argentino, para otros, egoísta, dañino, lector enfermizo, aficionado al cine de Ford, tímido. No sé. Le doy vueltas en la cabeza a todo, no consigo liberarme de eso, tener tranquilidad por unos días. Me emociona un libro, un párrafo de un libro, o una canción, y necesito compartirlo. Porque en esos párrafos, en esas canciones, estoy yo. This train is my life… Y tengo hermosos recuerdos. Y otros que me ahogan, y me dejo llevar por ambos. ¿Ciclotímico? Posiblemente. No sé por qué, pero tengo amigos muy hermosos, una familia inigualable. Tengo esa suerte. Lo que me rodea.
Y demasiadas cosas en la cabeza.
Y demasiados sentimientos.
Compré mate (la hierba, el recipiente) a mi amiga Arantza. Y está empeñada en que se lo prepare, yo, que odio los tes, infusiones y demás. Así que le pedí ayuda a mi primo porteño Pablo y esto es lo que me escribió sobre el mate y su preparación en un correo…
Para empezar, tienes que saber si el mate está curado o no, si es de "mate" (calabaza o porongo -no digas esta palabra en Argentina-) y es nuevo, seguramente lo deberás curar, si es de madera, también lo podrías hacer, si es de metal, de vidrio o sintético, no hay problema. También debes decidir si tomarán siempre mate amargo o dulce, ya que si deciden tomar amargo, no deberán usar el mismo mate para tomar dulce. Bueno, son cuestiones para los fanáticos del mate, yo no tengo problema con esas cosas, lo tomo "como venga". ¿Cómo se cura el mate?. Hay varias maneras, pero yo conozco la de dejarlo con yerba usada durante uno o dos días, con agua caliente también. Luego se limpia. Si van a tomar mates dulces, se le deja con azúcar también. Igualmente te dejaré un artículo de curado del mate, en:
http://es.wikibooks.org/wiki/Manual_del_mate_y_la_yerba_mate/Curado
Para el armado y cebado del mate, hay muchas cosas a tener en cuenta, pero de manera general, se agrega la yerba, que cubra la bombilla, y se lo ceba con agua caliente, a menos de 95 grados C, dicen que entre 70 y 90. Si os gusta dulce, se añaden una, o las que quieran, cucharadas de azúcar antes de cebarlo. También se puede agregar cáscara de limón o naranja, miel, leche, cacao, hierbas o yuyos, como una hojita de menta, a gusto de cada uno. Hay algo que te va a gustar, y es el lenguaje del mate, yo lo copié hace mucho tiempo, cuando era chico, de un cartel que vi en un museo, y ahora recuerdo un poco, como por ejemplo, servido frío, significa desprecio; caliente, gusto; muy caliente, "así estoy de amor por ti"; hirviendo, odio; con leche, consiento; con miel, casamiento; con toronjil, desprecio; con ombú, echarlo, es laxante (te manda al baño por tres días, es una vieja broma gauchesca). Te voy a transcribir algo que encontré:
Mate amargo: indiferencia, no esperes nada, se acabaron las ilusiones.
Mate dulce: amistad.
Mate muy dulce: hablá con mis padres.
Mate con canela: me estás interesando.
Mate con café: estuve enojada pero te perdono.
Mate con leche: amistad respetuosa, estima.
Mate con melaza: me preocupa verte triste.
Mate con miel: casamiento.
Mate con cedrón: acepto.
Mate con limón: prefiero no verte.
Mate con te: indiferencia.
Mate con azúcar quemada: simpatía, estoy pensando en vos.
Mate con cáscara de naranja: vení a buscarme, quiero que vuelvas.
Mate con ombú: tu visita es indeseable.
Mate con toronjil: disgusto.
Mate muy caliente: yo también estoy ardiendo de amor.
Mate frío: desprecio.
Mate hirviendo: odio.
Mate tapado: buscate otra.
Mate espumoso: te amo demasiado.
Mate lavado: andate a tomar a otro lugar.
Mate largo: visita poco grata.
Mate corto: quiero verte más seguido.
Mate encimado: mala gana.
Y a continuación, te dejo una página donde puedes aprender más sobre el mate:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mate
Tags: Mate
No pude resistir la tentación y escuché el inicio de Happiness is the road, de Marillion. Dios, estoy enamorado de This train is my life. Qué canción tan bonita…
This train is my life (Marillion)
This train is my life
Speeding through the night
We have been to these places
For barely a moment
Wide awake
Sometimes sleeping
Sometimes watching
Sometimes dreaming
Through stroby stations
Too fast to know their names
Too fast to know if we came or will come again
Sleeping towns joined together
By the steel of the rails
Parallel lines
Parallel lives
You and I
We're movie-rich
We're reflected in the window
The dark night's black mirror glass
Distant lights from the wrong side of the tracks
Christmas lights
Go by in the houses
Anonymous windows
Anonymous rooms of
Anonymous souls
So take my hand
Squeeze it tight
Make some light
In the darkness
I'm glad you came on this trip
Don't lose your grip
Don't lose your grip
This train is my life
This train is my life
Travel with me
And we'll see..
Tags: This train is my life, Happiness is the road, Marillion
Sakutaru y Aki se conocen en la escuela de una ciudad de Japón. Él es ingenioso, precoz y algo sarcástico. Ella es inteligente, hermosa, agradable y popular. De la camaradería, la relación evoluciona hacia el amor cómplice. Ambos se convierten en inseparables. Un hecho trágico pondrá a prueba un amor sin límites. Una inolvidable historia de amor.
Un éxito sin precedentes que en Japón se convirtió en un verdadero fenómeno con cerca de cuatro millones de ejemplares vendidos. Del libro se ha hecho ya una versión cinematográfica, una serie televisiva y una versión manga.
Tenías ganas a este libro desde que supe que se editaría. Y todo por su título. Un grito de amor desde el centro del mundo. Había algo atractivo, llamativo, podía ser una melancólica historia de amor o algo sensiblero. Y es lo primero. Melancolía, nostalgia, mucha dulzura y una historia bonita, tierna, cercana y triste. A veces me recuerda a Tsugumi, de Yoshimoto, porque por momentos se detiene en las cosas cotidianas y parece que no cuenta nada.
Una hermosa y emotiva historia de amor.
Poco después de que despegara el avión, me dormí. Y tuve un sueño. Soñé con Aki, cuando todavía estaba bien. En el sueño, ella me sonreía. Con su sonrisa de siempre, un poco cohibida. “¡Saku-chan!”, me llamaba. Su voz permanece claramente en mis oídos. “¡Ojalá el sueño fuera realidad y la realidad fuese un sueño!”, pienso. Pero es imposible. Por eso, al despertarme, siempre estoy llorando. No es porque esté triste. Es que, cuando regreso a la realidad desde un sueño feliz, me topo con una fisura que me es imposible franquear sin verter lágrimas. Y eso, por más veces que me ocurra, siempre es así.
( … )
- Por más que diga, la mayoría de la gente no piensa más que en sí misma –proseguí-. Con que yo coma bien, vale. Con que yo pueda comprarme lo que quiera, vale. Pero enamorarse de alguien significa pensar primero en el otro. Si yo sólo tuviera un poco de comida, querría dártela a ti. Si tuviera muy poco dinero, antes comprarme algo que me gustara a mí, te lo compraría a ti. Y, sólo con que tú me dijeras que estaba bueno, ya se me quitaría el hambre y, si tú estuvieras contenta, también lo estaría yo. El amor es esto. ¿Crees que hay algo más importante que eso? A mí no me ocurre ninguna otra cosa. Las personas que encuentran dentro de sí mismas la facultad de enamorarse hacen un descubrimiento más importante que los que han ganado el Premio Nobel. Y si no se da cuenta, o si no quiere darse cuenta, el ser humano es mejor que se extinga. Que haya una colisión con un planeta, o algo por el estilo, y que desaparezca pronto…
- ¡Saku-chan! – Aki dijo mi nombre con la intención de calmarme.
- … y las personas que, sólo porque tienen dos dedos de frente, se creen mejores que los demás, ésos son unos imbéciles. A esos tipos me entran ganas de decirles: “¡Pues mátate estudiando si es lo que quieres!”. Lo mismo pasa con ganar dinero. Quien sirva para eso, pues que no haga otra cosa en su vida. Y con lo que gane, que nos mantenga a todos.
- ¡Saku-chan!
La segunda vez que me llamó, cerré, finalmente, la boca. El rostro de Aki, con su sonrisa un poco cohibida, estaba muy cerca del mío. Ladeó un poco la cabeza.
-¿Nos besamos?- dijo
( ... )
-¿Cuál crees que es el verdadero carácter de la belleza?
-Paso -le respondí con brusquedad.
-En la vida, hay cosas que pueden realizarse y otras que no -dijo mi abuelo-. Las que se materializan, las olviadomos enseguida. Sin embargo, las que no podemos realizar, las guardamos eternamente dentro de nuestro corazón como algo muy preciado. Éste es el caso de los sueños o de los anhelos. Me pregunto si la belleza de la vida no residirá en nuestros sentimientos respecto a aquello que no se ha cumplido. Que no se haya realizado no quiere decir que se haya malogrado inútilmente. Porque lo cierto es que ya se ha materializado como belleza.
Kyoichi Katayama
Un grito de amor desde el centro del mundo
Tags: Un grito de amor, desde el centro del mundo, Kyoichi Katayama
Marillion editará su nuevo disco en octubre. Happiness Is The Road es un trabajo doble, con Antonio Seijas a cargo de la portada y el arte del disco, y uno siempre espera que esté a la altura de Brave y Afraid Of Sunlight, dos discos que son como un disparo directo al corazón. El grupo ha decidido subir el disco a la red pero esperaré un mes a tenerlo en mis manos para escucharlo con atención y mimo. Real Tears For Sale es el único tema que ya conocía. Me parece una salvajada, una brutalidad, me emociona, y mucho, espero que el resto esté a la altura…
El disco se puede comprar en la página de Marillion: http://www.marillion.com/
...Happiness is the road
Real Tears For Sale (Marillion)
Such a pretty girl
The anger didn’t hide it
You shaved your head pulled a face
Dressed yourself up without grace
It didn’t hide a life times damage
It didn’t hide a life times fear
Against your better judgement
You put your whole self up for sale
And the horror show when you where young
We couldn’t wait to hear about it
But even whores
Don't kiss with tongues
Never the less I do believe
You cry real tears
Real tears for sale
Real tears for sale
Real tears for sale
The wrong side of a lifetimes drinking
Is where it seems I’m coming from
I took my demons by the hand
Burnt them and twisted them until
They scanned and rhymed
And I took your help
And all the hurt inside
I laid it out on a market stall
I believe at a knocked down price
Reduced to clear it’s what I cried
The wrong side of a lifetime's wishful thinking
Dragged me here to pills and ale
Come and listen
Come and listen to my tale
Come and get it
Real tears for sale
Real tears for sale
Real tears for sale
All the hurt
All the secrets
All the damage
All the shame
All the dirty absolutions
All the rage
Hace más de sesenta años, Adrian Troadec vio a una chica salir de una clase de música. Dos guerras mundiales después, aún funciona la fábrica de chocolate que abrió para conquistarla.
Entre dos continentes, partidas de ajedrez y notas de violín, Sabor a chocolate es una sinfonía incompleta de amor y de sueños. Una novela tan intensa y adictiva como el mejor chocolate.
Al inicio de esta novela corta pensé en Seda, de Baricco. Comparten los capítulos cortos, el tono de cuento, aunque Sabor a chocolate está narrada de una manera más sencilla y directa y Seda, poética y desgarrada. Con este libro me pasa como con Amelie, si lo analizara empezaría a ver fallos, pero no lo hago, con lo que me quedo con la sensación de haber disfrutado de una historia tierna y embaucadora.
Cuando terminé el libro pensé en algo que se cuenta de él, el número casi infinito (imperfecto) de vidas y seres que me anteceden, que en cierta manera me forman. Recomendable.
La calma, recubierta de dolor, como un bombón de chocolate, se asentó en su vida. Alma y George Trap se refugiaron en la derrota, en la nostalgia y en la perplejidad de vivir una vida que nunca pudieron imaginar y que, sin embargo, estaban viviendo.
( … )
Eleanor se fue enganchando al ejercicio de la escritura. Más que cartas aquello era su diario enviado a un extraño. Escribir comenzó a producirle placer, un placer íntimo y silencioso, un recogimiento donde se encontraba consigo misma a solas y que le daba una paz que hasta ahora nunca había conocido.
José Carlos Carmona
Sabor a Chocolate
Dig Me es una de mis canciones favoritas de King Crimson, esquizoide, anárquica por momentos, con los músicos atacando una pieza caótica y fracturada. Aparece en Three of a perfect pair, tercer y último disco de su trilogía de los ochenta.
José Miguel López escribe en su libro “Robert Fripp y King Crimson. Música de alto riesgo”: Dig me, excávame, está unida con el tema anterior, y parece que va a coger cierto rito cuando la voz muy filtrada de Adrian Belew recita un texto claustrofóbico que en el estribillo entonando manifiesta “estoy preparado para irme”. La segunda estrofa vuelve a ser recitada, tras el estribillo entonado, el verso final es aterrador: “Excávame, pero no me entierres”.
Carlos Romeo, en su libro sobre King Crimson, dice: finalmente la pieza desemboca en Dig Me, única canción de esta cara en la que sobre un ritmo sincopado Belew declama la letra; ésta expresa los sentimientos de un coche en un cementerio de automóviles, un tema muy americano por otro lado. La voz sólo canta en el estribillo que cesa abruptamente y la canción vuelve a la misma secuencia del inicio del tema.
Dig Me (King Crimson)
it's here I sit and rust amid this ruin and rancor like tire irons
toothy grills and car parts before me...the acid rain floods my
floorboard, burns my pores, and rots my upholstry.. once I was
worshipped, polished magnificently, now I lay in decay by the dirty
angry bay...
I'm ready to leave
I wanna get out of here
I'm ready to ride away
I don't want to die in here
I'm ready to ride
my skin is metallic now, no longer an elegant powder blue... my body
unhinged and sleeping in the jungle of motor block manifolds and metal
relics... what was deluxe becomes debris, I never questioned loyalty,
but this dead end demolishes the dream of an open highway...
dig me...but don't...bury me
Hace un tiempo me dejaron el siguiente comentario. Lo pongo “en abierto”:
Recurro a este comentario aunque esté fuera de lugar porque no se donde enviarte este mensaje, pero me han publicado mi primer libro Dorón Benatar y el libro de los nombres muertos y busco apoyos por todas partes para que se de a conocer. La sinopsis va de un joven doctorado en filosofía convertido en detective, un cliente al que le roban un ejemplar único del siglo XVII, sociedades secretas, sectas y bandas callejeras que buscan obtenerlo porque contiene una clave gematría de gran valor. Y todo eso en el Madrid actual y teniendo como personajes principales a una familia judía madrileña.
Doron Benatar y el libro de los nombres muertos, de Aída Berliavsky. Editorial El Tercer Nombre.
Si está en tu mano ayudarme y precisas más datos, sinopsis más amplia y portada, no dudes en pedirlo.
Saludos
Suerte con el libro.

Tags: Dorón Benatar, Aída Berliavsky
Bobby Brown (Frank Zappa)
Hey there, people, I'm Bobby Brown
They say I'm the cutest boy in town
My car is fast, my teeth is shiney
I tell all the girls they can kiss my heinie
Here I am at a famous school
I'm dressin' sharp 'n' I'm
actin' cool
I got a cheerleader here wants
to help with my paper
Let her do all the work 'n'
maybe later I'll lay her
Oh God I am the American dream
I do not think I'm too extreme
An' I'm a handsome sonofabitch
I'm gonna get a good job 'n' be real rich
get a good
get a good
get a good
get a good job
Women's Liberation
Came creepin' across the nation
I tell you people I was not ready
When I fucked this dyke by the name of Freddie
She made a little speech then,
Aw, she tried to make me say "when"
She had my balls in a vice,
but she left the dick
I guess it's still hooked on, but
now it shoots too quick
Oh God I am the American dream
But now I smell like Vaseline
An' I'm a miserable sonofabitch
Am I a boy or a lady...I don't know which
I wonder wonder
wonder wonder
So I went out 'n' bought me a leisure suit
I jingle my change, but I'm still kinda cute
Got a job doin' radio promo
An' none of the jocks can even tell I'm a homo
Eventually me 'n' a friend
Sorta drifted along into S&M
I can take about an hour on the tower of power
'Long as I gets a little golden shower
Oh God I am the American dream
With a spindle up my butt
till it makes me scream
An' I'll do anything to get ahead
I lay awake nights sayin', "Thank you, Fred!"
Oh God, oh God, I'm so fantastic!
Thanks to Freddie, I'm a sexual spastic
And my name is Bobby Brown
Watch me now, I'm goin down,
And my name is Bobby Brown
Watch me now, I'm goin down, etc.
Tags: Bobby Brown, Frank Zappa
Estos diez hermosos relatos de la joven escritora china Yiyun Li hablan con ternura y melancolía de la desazón que produce vivir atrapado entre el pasado y el presente.
Poco importa el lugar donde Yiyun Li ambienta sus relatos: tanto si nos encontramos en un restaurante barato de Chicago como en un mercado de un pueblo cerca de Mongolia o en las calles de Pekín, todos sus personajes reflejan el desconcierto de un pueblo que se enfrenta como mejor puede a las reglas de una nueva vida, donde las palabras del antiguo régimen ya no tienen valor y aun no se ha aprendido a usar maneras nuevas de vivir la vida.
Al abrir el libro nos encontramos con la historia de un pobre hombre acostumbrado a ganarse la vida como sustituto de Mao en ciertas ceremonias, y que ahora sabe que su trabajo ya no tiene sentido. Si seguimos, veremos a una madre y una hija enfrentadas por un noviazgo que tendrá un destino atroz, o a un hombre joven que vuelve de Estados Unidos a China para venerar a su anciana madre, que se ha convertido al catolicismo y lo practica con el mismo fervor con que antes leía el Libro rojo, y finalmente acabaremos en un parque de una ciudad norteamericana, donde un anciano, que ha ido a visitar a su hija, entretiene su soledad hablando en chino con una vieja mujer persa, que no entiende su idioma pero sabe sonreír.
Con una prosa sobria, reticente incluso, esta nueva autora ha encontrado modos insólitos de expresar algo tan manido como el vacío que todo ser humano siente cuando de pronto el ayer ya no sirve de referencia y el mañana nos encuentra cansados y poco dispuestos a creer en grandes ideales. Lo que queda, y no es poco, son los buenos deseos, los pequeños amores, los objetos diminutos que tapizan nuestro presente y nos consuelan de tanto trajín.
Compré este libro en una librería de viejo de Barcelona, alargada, de estanterías afiladas, repletas de libros agolpados unos contra otros. Leí el argumento y como pasaba por una época donde recuperé mi curiosidad por la literatura oriental lo compré sin dudarlo. A todo eso hay que unirle mi desconocimiento sobre la autora. Siempre apetece escuchar una nueva voz.
Hoy he descubierto que uno de los relatos de Yiyun Li, Los buenos deseos, fue adaptado al cine por Wayne Wang en “Mil años de oración”, preciosa, silenciosa y melancólica historia de la visita de un padre chino a su hija afincada en Estados Unidos.
Uno de los temas que se repiten es, precisamente, ese enfrentamiento entre padres e hijos, el caos y el vuelco que da la vida de humildes trabajadores que crecieron en el comunismo y que ven cómo los tiempos cambian, la soledad, las preguntas sobre el amor.
De más… la soledad. Una trabajadora jubilada por enfermedad que se casa por compromiso y que acaba trabajando en un colegio privado. Y será ahí donde descubra, por primera vez, el amor. Y lo hará en un niño de seis años. Porque hay muchas formas de amar.
Después de toda una vida… El drama de una pareja de primos que se enamoran, se casan y tienen una hija con un grave retraso mental que ocultan al mundo a pesar del amor que le profesan. “Su marido se acerca y le acaricia el pelo, ahora gris y fino, pero sus manos, delicadas e inseguras, son las mismas que las de hace una vida, cuando eran niños y jugaban en el jardín de sus abuelos, donde las flores del granado, con forma de campanillas y color de fuego, mantenían ocupadas a las felices abejas”.
Inmortalidad… Un hombre se parece a Mao. Su madre, embarazada, sólo miraba fotos del dictador. El hombre se dedica a ser el doble de Mao, a no tener una vida propia, a vivir en el pasado. Gran y dramático final.
La princesa de Nebraska… de nuevo el amor, la distancia y la soledad. Una chica embarazada mira un desfile mientras espera su turno para abortar. Una historia de amor diferente, extraña, cautivadora.
Amor en el mercado… Una profesora, apodada Casablanca, descubre que el amor de su vida se ha divorciado. Historia sobre el sacrificio y las promesas que uno se impone y cumple.
El hijo… Han regresa a casa por vacaciones. Su madre se ha convertido al catolicismo, un cambio profundo y chocante para él. Buen relato.
El acuerdo… otra historia familiar y de amor en esa China cambiante de la férrea dictadura. Es curioso comprobar las costumbres de allá, las ataduras a las que se les sometían. Hermosa y triste historia de amor, de iniciación al amor…
Bien contada, la muerte no es un chiste malo… qué gran relato, con un final portentoso, que va creciendo a cada frase. La vida en un patio donde viven varias familias chinas y las visitas que hace a su niñera una niña que vive aislada en un instituto por el trabajo de sus padres. Junto a “Mil años de buenos deseos”, mi favorito.
Caquis… época de sequía. Las gentes del campo se reúnen a la sombra para contra una curiosa historia de un hombre que asesina a 17 personas. Relato ágil y rápido. Muy bueno.
Mil años de buenos deseos… Magistral… Un padre visita a su hija recién divorciada, que vive en Estados Unidos. Allá conocerá a una mujer iraní efusiva y optimista con la que habla cada día en el parque. Nuevo enfrentamiento entre padre e hija, una búsqueda de comprensión. Admirable relato, como admirable fue la película de Wayne Wang.
“- Lo que sacrificamos es lo que da sentido a nuestras vidas.
El señor Shi repite la frase que tanto oyó durante su preparación.
Niega con la cabeza. Un país extraño hace que le vengan pensamientos extraños, piensa. Para un anciano como él, no es saludable reflexionar demasiado sobre el pasado. Un bueno hombre debería vivir el presente, como la sewñora, una apreciada amiga sentada junto a él, tendiéndole una perfecta y dorada hoja de gingko para que él pueda contemplarla a la luz del sol.”
Los relatos de Yiyun Li te dejan un poso melancólico.
La felicidad que trae el amor es un veloz meteorito, el dolor que arrastra es la oscuridad que le sigue
( … )
Por la noche, cuando Kang duerme, habla en sueño y los brazos y las piernas salen disparados en todas direcciones bajo la sábana. Abuela Lin lo arropa y lo observa largo rato mientras una calidez a la que no está acostumbrada inunda su interior. Se pregunta si eso será lo que la gente llama amor, el deseo de estar con alguien las veinticuatro horas del día durante el resto de su vida, un deseo tan vehemente que a veces la asusta.”
Yiyun Li
Los buenos deseos
Tags: Los buenos deseos, Yiyun Li, Mil años de oración, Wayne Wang
Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
Yo no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre
que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.
Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.
Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
Amor que quiere libertarse
para volver a amar.
Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.
Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.
Pablo Neruda
Farewell
Tags: Farewell, Pablo Neruda
Escuché por primera vez a David Sylvian en el disco que hizo con Robert Fripp y Trey Gunn. El disco me gustó, pondré alguna composición en los siguientes días, algo de King Crimson, cómo no, mezclado con cierto aire pop atrayente. Quise adentrarme en la música de Sylvian y compré algún disco suyo. Buen pop, arriesgado, sutil, envolvente. Hay una canción que me apasiona. Darkest Dreaming.
Darkest Dreaming (David Sylvian)
Stay tonight
We'll watch the
full moon rising
Hold on tight
The sky is breaking
I don't ever want to be alone
With all my darkest dreaming
Hold me close
The sky is breaking
I don't ever want to be alone
With all my darkest dreaming
Hold me close
The sky is breaking
Tags: Darkest Dreaming, David Sylvian
Ultimo Parri tiene cinco años la primera vez que ve un automóvil, diecinueve cuando combate en la batalla de Caporetto (uno de los episodios más sangrientos de la Primera Guerra Mundial), y veinticinco cuando conoce al gran amor de su vida (Elizaveta, una joven aristócrata rusa venida a menos tras la revolución bolchevique y con la que malvivirá vendiendo pianos). No será hasta años más tarde, sin embargo, que Ultimo logrará llevar a cabo su sueño. Esta historia es la historia de su vida.
La gente vive años y años pero, en realidad, únicamente durante un tiempo vive de verdad, y es cuando consigue hacer aquello para lo que nació. El hombre que no conoce o no cumple su destino es que lo está esperando o recordando. Ultimo se pasará toda la vida intentando llevar a cabo su ambicioso proyecto personal, una genial tentativa de resumir y poseer el espacio: « Voy a construir una carretera, dijo. En algún lugar, no sé, pero la construiré. Una carretera como nadie se la haya imaginado nunca. Una carretera que acaba donde empieza... y, ¿sabe qué le digo?, la haré lo suficientemente larga como para que quepa toda mi vida, curva tras curva, todo lo que mis ojos han visto y no han olvidado.» Diseñar y construir algo que todavía no existe, una pista de carreras perfecta con la que intentar poner orden en el caos del mundo, éste es el destino al que está ligado Ultimo Parri, un individuo solitario en constante búsqueda de sí mismo, así como de un amor imposible, surgido a destiempo y que atraviesa el siglo. Escrita con la cuidada cadencia de la prosa del mejor Baricco, Esta historia es, como en el fondo todas las del italiano, la bella y dramática historia de la difícil consecución de un sueño más allá de la razón.
“Esta historia” es emoción, no hay otra palabra para clasificar el libro de Baricco. Emoción, languidez, tristeza, suavidad y curvas. Más allá de lo que cuenta (que es hermoso), lo hace con tal grado de emotividad, de melancolía que te hace estremecer, te lleva página a página con un nudo en la garganta, un nudo como una de las curvas de la pista que sueña hacer Ultimo. Baricco posee una imaginación portentosa, parece que te esté susurrando un cuento con imágenes poéticas y oníricas: la carretera que imagina Ultimo, la guerra, su amor con Elizaveta, una noche de ensueño con la dueña de una fonda… Todo es mágico, todo es melancolía en Esta historia. Es de los libros que se posan en el alma.
Esta vez no un dejo un fragmento, dejo varios que quiero recuperar…
Pensó en la pureza, indiscutible, del camino al revés. Y por primera vez, aunque de una manera confusa, intuyó que todo movimiento tiende a la inmovilidad y que sólo es hermoso el caminar que lleva hasta uno mismo.
( … )
No hay heroísmo en las penas que uno mismo se inflige; ni siquiera son penas, en verdad, sino inescrutables placeres.
( … )
¿Por qué siempre estás triste?, le pregunté.
No estoy triste.
Sí que lo estás.
No se trata de eso, me dijo. Me dijo que en su opinión la gente vive años y años, pero que en realidad es sólo en una pequeña parte de esos años cuando vive de verdad, y esto es en los años en que consigue hacer aquello para lo que nació. Entonces, en ese momento, es feliz, el resto del tiempo es tiempo que se pasa esperando o recordando. Cuando esperas o recuerdas, me dijo, no estás ni triste ni feliz. Pareces triste, pero se trata únicamente de que estás esperando o recordando. No está triste la gente que espera, ni tampoco la que recuerda. Simplemente, está lejos.
Yo estoy esperando, me dijo.
¿Qué?
Estoy esperando hacer aquello para lo que nací.
( … )
Esta misteriosa circunstancia de que las cosas de nuestro pasado sigan existiendo incluso cuando salen del radio de acción de nuestras vidas y que, es más, maduran, trayendo frutos nuevos en cada estación, para una recolección de la que nosotros ya no sabemos nada más. La persistencia ilógica de la vida.
( … )
—¿Sabe cómo se puede ver si alguien te ama? Te ama de verdad, quiero decir.
—Nunca he pensado en ello.
—Yo sí.
—¿Y ha encontrado una respuesta?
—Creo que es algo que tiene que ver con la espera. Si es capaz de esperarte, te ama.
—Bueno, pues entonces no tengo problema. Mi marido me eligió cuando yo era una niña de diez años. En aquella época era lo que se estilaba. Me vio, me habló una vez, él era un señor de treinta años. Fue a ver a mi padre y le pidió mi mano. Y luego se puso a esperar. Esperó durante doce años, no, más, trece, catorce, ni siquiera me acuerdo bien. Pero, en fin, durante un montón de tiempo desaparecí en la nada, y cuando regresé, él estaba ahí, esperándome.
( … )
Se dio la vuelta hacia la muchacha y vio que estaba llorando, silenciosamente.
—¿Qué hace, señorita? —preguntó.
La muchacha se pasó el dorso de la mano por los ojos. Lloraba en silencio, pero los hombros le iban arriba y abajo debido a los sollozos.
—Todo es una mierda —dijo.
El hombre miró un poco a su alrededor, luego volvió a contemplar a la muchacha.
—No debe decir eso.
—Todo es una mierda —repitió ella.
—No es verdad.
—Sí que es verdad.
Todo es una mierda, dijo una vez más.
( … )
A Strauss, el detective, se le escapó un gritito. Hacía ya tiempo que había perdido contacto con determinados sueños suyos de juventud y a esas alturas no podía creer que vivir fuera algo distinto a un decoroso ir limitando los daños. El tono de la millonaria rusa resucitó algo en su interior, algo para lo que ni siquiera tenía ya nombre. Probablemente, aquella noche se emborracharía y le diría a la señora MacGovern que tenía un culo como para volverlo a uno loco.
Alessandro Baricco
Esta historia
Tags: Esta Historia, Alessandro Baricco
Hay una canción que, para mí, está un peldaño por encima de las demás. Beyond you. Marillion. Pertenece a su disco de 1995 Afraid of sunlight, y si en el inicio del disco hay cierta luminosidad en la música, está se va apagando a medida que avanzan las canciones para adentrarse en una melancolía sombría. Esta canción es perfecta para definir la tristeza, el dolor, la soledad y el desarraigo. Y el desamor y la locura. Y las formas en la lluvia. Y el no poder salir de uno, no saber cómo avanzar, como soportarse, cómo dar pasos atrás que te hagan salir del límite/frontera en el que te encuentras. Esta canción te traspasa los poros de la piel, se instala dentro de ti, se convierte en una canción peligrosa porque hay momentos donde te hace daño escucharla. Y aún así la escuchas.
Beyond You. Mi canción. Pura (puta) melancolía.
Beyond You (Marillion)
If you were a baby I would take you and run
I could hide you in the folds of my heart
There's a truth in the madness that I can't get beyond
And a fever that won't leave me alone
I don't want my heart
Don't want my head
Don't want my friends
Don't want my bed
I can't live with myself
I can't live with myself
Can't take no help
I try to want to
But I can't get beyond you
I will stare from the window
At the shapes in the rain
As the space between us drives me insane
I can't live with myself
I can't live with myself
Can't take no help
Don't want no one else
If I was a child
I would refuse to leave
I would sit down on the street
Kick my legs and scream
I'm not much of a man
But I know how I am
I know this won't fade away
I will pretend and be strong
But I wonder where I belong
And the feeling comes in waves
A hole in my body, aching
Like a heart dying
A soul crying
Exhausted and insecure
Took all you have and I still want more
So I reach out to hold you
But all I do is hurt you
Hurt you
I can't live with myself
I can't live with myself
Can't take no help
I try to want to
But I can't get beyond you
If I was a child I would take you and run
And I say I don't know... But I know
And I say I'll go
You just spent the whole day
Driving away
Hace 5 años le pedí a mi amiga Carolina una traducción en condiciones. Aquí la dejo…
Si fueras un bebé te cogería y saldría corriendo,
podría esconderte en los pliegues de mi corazón.
Hay una verdad en la locura que no entiendo
y una fiebre que no me deja en paz.
No quiero mi corazón
no quiero mi cabeza
no quiero mis amigos
no quiero mi cama.
No puedo vivir conmigo
no puedo aceptar ayuda.
Intento quererlo
pero no puede ir mas allá de ti.
Miraré desde mi ventana
a las formas en la lluvia
y el espacio entre nosotros me vuelve loco.
No puedo vivir conmigo
no puedo aceptar ayuda
no quiero a nadie más.
Si fuera un niño
me negaría a marcharme
me sentaría en la calle
daría patadas y gritaría.
No soy todo lo hombre que debería ser
pero sé cómo soy.
Sé que esto no va a atenuarse,
voy a hacerme el fuerte
pero me pregunto dónde pertenezco.
Y llegan oleadas de sentimientos
un agujero en mi cuerpo duele
como un corazón moribundo,
un alma que llora
desfallecido e inseguro.
Tomé todo lo que tenías y todavía quiero más
así que alargo mis brazos para abrazarte
pero todo lo que hago es herirte.
No puedo vivir conmigo...
si fuera un niño...
Y digo que no sé... pero sé,
y digo que iré,
pero no puedo dejarlo estar.
Acabas de pasarte todo el día
conduciendo para alejarte de aquí.
Tags: Beyond You, Marillion
August Brill ha sufrido un accidente de coche, y se está recuperando en casa de su hija, en Vermont. No puede dormir, e inventa historias en la oscuridad. En una de ellas, Owen Brick, un joven mago que ha adoptado el nombre artístico de «El Gran Zavello», despierta en el fondo de un foso de paredes muy lisas que no puede escalar. No sabe dónde está ni cómo ha llegado hasta allí, pero oye el ruido de una batalla.
Hasta que aparece el sargento Serge, que le ayuda a salir del pozo para que Brick pueda cumplir su misión. América está inmersa en una oscura guerra civil. Los atentados del once de septiembre no han tenido lugar, y tampoco la guerra de Irak. Brick no entiende nada. Pero se entera de que su misión es asesinar a un tal Blake, o Block, o Black, un hombre que no puede dormir, y que como un dios, inventa en la noche esa guerra que no acabará nunca si él no muere. Aunque no se llama Blake ni Block ni Black, sino August Brill, y es un crítico literario que ha sufrido un accidente, se está recuperando en la casa de su hija, en Vermont, y no tiene los infinitos poderes de Dios para inventar mundos infinitos, pero puede contarnos una feroz y veraz fábula de nuestros días.
Cuando abro un libro de Auster siento que voy a pisar terreno conocido. Eso no significa que no me espera sorpresas o algún cambio, siempre los hay, pero hay determinadas señas de identidad que se repiten a lo largo de su obra. Es como cuando veo una película de Peckinpah, sé que me voy a encontrar con seres cuyo tiempo ha pasado, desubicados, perdedores, una amistad enfrentada, violencia desgarradora y nada complaciente. En Auster tendré una historia dentro de otra, alguien dentro de una habitación creando esas historias, un personaje principal que da voz a media docena de otros y que intenta sobrevivir a la vida. Y eso me encuentro en Un hombre en la oscuridad. Sí. Está la historia dentro de la historia, las historias paralelas, como afluentes, el azar, el personaje principal, crítico literario (“casi” escrito), que se dedica a revisar su vida y que para escapar de ella, de noche, intenta inventarse historias. Ahí viene una novedad, creo, esta vez hay una doble habitación, el cuarto del protagonista, su cabeza, donde surge la otra historia de Un hombre en la oscuridad.
La historia que se inventa para esconderse de la realidad parece sacada de una pesadilla. Un país en guerra civil donde no existe el 11 de septiembre o Irak pro sí los mismos sentimientos y acciones que llevaron a esa crueldad. Pero la realidad, los recuerdos de su vida, se cuelan en los intentos del protagonista por sedarse, por no pensar.
Un hombre en la oscuridad es un gran libro, de los mejores de Auster, así lo siento un par de horas después de terminarlo. Hay partes muy duras y violentas, como una película de Peckinpah, que te dejan mal, te hacen polvo, otras entrañables, como en Brooklyn Follies, la extraña historia inventada que a veces remite a La noche del oráculo, y una estupenda reflexión sobre la creación, las realidades paralelas, los mundos creados. Y un homenaje a cuatro grandes películas, El ladrón de bicicletas (De Sica), La gran ilusión (Renoir), El mundo de Apu (Ray) y Cuentos de Tokio (Ozu).
Merece la pena, mucho, este libro de Auster. Perdón por la expresión pero, Auster, qué hijodeputa (léase con voz cariñosa y afectuosa).
¿Por qué me empeño en esto? ¿Por qué insisto en transitar por estos pretéritos y agotados caminos, a que vienen estas ganas de hurgar en viejas heridas para sangrar otra vez? sería imposible exagerar el desprecio que a veces siento por mí mismo.
( … )
No hay una realidad, cabo. Existen múltiples realidades. No hay un único mundo. Sino muchos mundos, y todos discurren en paralelo, mundos y antimundos, mundos y sombras de mundos, y cada uno de ellos lo sueña, lo imagina o lo escribe alguien en otro mundo. Cada mundo es la creación mental de un individuo.
( … )
La gente dice las cosas más tremendas en un arrebato de ira, y me duele que a Miriam se le quedaran grabadas esas palabras, considerándolas como un juicio definitivo sobre su carácter, una condena de quién es y de lo que es. Esa chica posee en su interior una insondable bondad, de la clase que se mortifica a sí misma, como la que Noriko encarna en la película, y precisamente por eso, casi de forma inevitable, aunque fue Richard quien abandonó el barco, ella sigue echándose la culpa de lo que pasó.
Paul Auster
Un hombre en la oscuridad
Esta tarde hacía viento. En esos días suelo quedarme sentado en el balcón, la violencia del viento me tranquiliza, aplaca esta montaña rusa que soy. O salgo pasear, como hoy. Me fui a una librería, en los últimos meses parece que el destino de mis paseos son los libros. Como el viento, los libros me calman. Y, a la vez, me agobian. Por todas esas historias que nunca conoceré. Escogí tres de esa (casi) infinitud: Sabor a chocolate, de José Carlos Carmona, El abanico de seda, de Lisa Lee y Un hombre en la oscuridad, de Paul Auster. Cada uno por un motivo. Sabor a chocolate es una recomendación de Clara, me dijo que era una historia de amor tierna, y ahora, no sé, me apetece leer algo así. Recuerdo que Auro habló bien de El abanico de seda. Y Auro me trajo a Baricco. Así que sigo sus consejos sin pensarlo. Sé que me traerán una historia melancólica y abarcadora. Y Auster… siempre vuelvo a Auster, es uno de esos autores que necesito seguir, como Murakami, Ford, Baricco o Kawabata. Cada compra de un libro de Auster es como reencontrarse con un viejo amigo. Así lo siento.
Al salir del complejo comercial subí al primer autobús que pasó. Las nubes eran cada vez más corpulentas, amenazadoras. Viento y nubarrones. Una combinación perfecta. El autobús se dirigía a Santurtzi, a unos 5 kilómetros de donde vivo. Y daba un gran rodeo, cruzaba por esa parte industrial, gris que queda en esta tierra, una imagen a veces degradada, edificios ruinosos, fábricas humeantes, metálicas. Delante de mí, una pareja observaba los pequeños peces que acababan de comprar. Estaban metidos en una bolsa de plástico alargada. Los juegos ópticos del plástico agrandaban y empequeñecían su tamaño. En una curva, el chico miró a dos mujeres. Ella se dio cuenta. Y se lo dijo. El chico se sonrojó. Puso excusas tontas. La chica sonreía, le comentaba que le parecía gracioso. No sé si lo decía convencida.
En el trayecto en autobús pensé en que debo empezar de cero, otra vez, como en febrero. Salir, cansarme, viajar, estar con mi familia y amigos. Obligarme hasta que no sea una obligación. Y encontrar un trabajo estable. Ahí voy de nuevo.
Hoy me di cuenta de una cosa. He llegado a mi límite, no puedo más, me he quedado sin fuerzas. Una gota más y me desbordo. Siento que estoy en el borde de un acantilado. Y me siento extraño. Estoy en ese borde y sé que un paso atrás me espera el miedo por ese cercano abismo y un paso adelante, la caída. Pero creo que estoy justo en ese punto intermedio donde, a pesar de todo, hay una cierta y extraña y enigmática tranquilidad.
En el tema de Afraid of sunrise, me han dejado el enlace a una emotiva y sencilla canción de Joni Mitchell, sólo su voz y una guitarra acústica que acompañan una canción que bien podría ser un poema… Me siento afortunado cuando una persona me descubre nuevas canciones…
Versión de 1970
Versión de 2000
Both Sides Now (Joni Mitchell)
Rows and floes of angel hair
And ice cream castles in the air
And feather canyons evrywhere
Ive looked at clouds that way
But now they only block the sun
They rain and snow on evryone
So many things I would have done
But clouds got in my way
Ive looked at clouds from both sides now
From up and down, and still somehow
Its cloud illusions I recall
I really dont know clouds at all
Moons and junes and ferris wheels
The dizzy dancing way you feel
As evry fairy tale comes real
Ive looked at love that way
But now its just another show
You leave em laughing when you go
And if you care, dont let them know
Dont give yourself away
Ive looked at love from both sides now
From give and take, and still somehow
Its loves illusions I recall
I really dont know love at all
Tears and fears and feeling proud
To say I love you right out loud
Dreams and schemes and circus crowds
Ive looked at life that way
But now old friends are acting strange
They shake their heads, they say Ive changed
Well somethings lost, but somethings gained
In living evry day
Ive looked at life from both sides now
From win and lose and still somehow
Its lifes illusions I recall
I really dont know life at all
Ive looked at life from both sides now
From up and down, and still somehow
Its lifes illusions I recall
I really dont know life at all
Merece la pena poner este poema traducido...
Ondas y remolinos en el cabello de un ángel,
castillos de helado en el aire,
esponjosas colinas flotando a mi alrededor,
eso eran para mí las nubes.
Pero ahora lo que veo es que tapan el sol,
dejando lluvia y nieve por todas partes,
habría podido hacer tantas cosas
pero se interpusieron en mi camino.
Ahora me doy cuenta de que las nubes tienen dos caras,
y puedo ver ambas, pero aún así
lo que me viene a la mente siguen siendo aquellas fantasías…
¡la verdad es que no sé qué son las nubes!
La luna en Junio desde lo alto de una noria,
sentirse como flotando en el aire,
un cuento de hadas hecho realidad,
eso era para mí el amor.
Pero ahora es simplemente como una actuación
en la que te alejas sonriendo cuando se acaba
y aunque te duela, no lo muestras,
ni delatas lo que sientes.
Ahora me doy cuenta de que el amor tiene dos caras,
a veces das y a veces recibes, pero aún así
lo que me viene a la mente siguen siendo aquellas fantasías…
¡la verdad es que no sé qué es el amor!
Lágrimas, miedos, momentos de los que te sientes orgulloso,
decir “te quiero” bien fuerte,
sueños, esquemas y el abrigo de la gente,
eso era para mí la vida.
Pero ahora mis viejos amigos actúan de forma extraña,
me hacen gestos de reproche, y dicen que he cambiado,
parece que unas cosas se pierden y otras se ganan
en el juego de vivir.
Ahora me doy cuenta de que la vida tiene dos caras,
a veces ganas y a veces pierdes, pero aún así
lo que me viene a la mente siguen siendo aquellas fantasías…
¡la verdad es que no sé qué es la vida!
Traducción tomada de taringa.
Tags: Both sides now, Joni Mitchell
Hoy he recibido un sobre desde Talahassee, desde mi amiga Carolina. Dentro del sobre, una nueva postal que incrementa mi colección de postales iniciada de manera inesperada. Acompañando a la postal, un mapa plastificado de Estados Unidos. Me quedé con el mapa en la mano. Lo miré. Me sentí atraído por las fronteras de los estados, por los diferentes colores, por esos nombres tan cinematográficos. Recuerdo que cuando empecé a recibir las postales de Carolina desde diferentes lugares de Estados Unidos, le comenté que me gustaría tener un mapa para poder seguir sus pasos en él con pequeñas chinchetas. Luego, las uniría con una línea. Así, al cabo de un par de años, seguro que ese mapa estaría agujereado y pintado, un camino en dos dimensiones que simbolizaría uno mayor. También escribí un pequeño relato desmembrado sobre un hombre que recibe postales de un amor temporal y se dedica a seguir sus pasos en el aire. Si pudiera me perdería en el camino…
Ya tengo el mapa. Lo pondré en las paredes de mi habitación, junto al de La Argentina y el de la Europa de hace 500 años. Lugares geográficos que se condensan en una habitación. Caminos en el aire, una línea de bolígrafo que une dos ciudades y lo que hay en medio, los campos, atardeceres tras las curvas, lo desconocido, la huída o la llegada, los nuevos conocimientos, el tiempo que se mide de otra manera, según se mire al pasado, de donde se sale, o al futuro, a donde se llega, el desprenderse de uno mismo, de lo que es en su rutina y poder atisbar lo que se lleva dentro.


Escucho esta melancólica canción de Marillion y me agarro a sus estrofas. Mantén la fe, no pierdas la cabeza… sobre todo lo último, no pierdas la cabeza. No importa este dolor mientras recuerde que un día será pequeño y que volverán las fuerzas y las ganas y el ánimo (llevo unas semanas sin fuerza, ganas ni ánimo). Me gustaría que este dolor sólo fuera mío, que no lo hubiera "traspasado", que no hubiera salido de mi cuerpo. Uno maneja su dolor, lo deja hacer o lo corta de raíz. El que produce en los demás es insoportable. Aunque no hubiera intención en dañar, aunque… todo lo que me han dicho en los últimos días.
Una gota de agua, el peso de una gota de agua...
Debe ser hermoso desaparecer en “el gran camino blanco” (cuando escuché por primera vez esta canción, pensé en la vía láctea… )

Afraid of sunrise (Marillion)
Dressed in black, no turning back
We blanked out on the Great White Way
Fingers in desire's crack
We'd bridge and tunnel into day
Abandoned to the salt of skin
Abandoned to the highway
Sand running in the hourglass
Heat of leather and mirages
So how do we now come to be afraid of sunlight
So how do we now come to be afraid of sunlight
Day-Glo Jesus on the dash
Scorch marks on the road ahead
Friendly fire in hostile waters
Keep the faith, don't lose your head
Don't lose your head
So how do we now come to be afraid of sunlight
Afraid of Sunlight
Agave flower
Sleep beside me
Driving on
Nevada's burning
Phoenix rising
Driving on
To sunlight
Day-Glo Jesus on the dash
Scorch marks on the road ahead
Friendly fire in hostile waters
Keep the faith, don't lose your head
Don't lose your head
So how do we now come to be afraid of sunlight
How do we now come to be afraid
Afraid of sunlight
Tags: Afraid of sunrise, Marillion