Lunes, 20 de octubre de 2008
El astronauta Kelvin se enfrenta con una nueva modalidad de agresión, una especie de enorme inteligencia oceánica que ocupa en el planeta Solaris... Éste es el punto de partida de una alegoría de la condición humana, condenada a no obtener jamás respuestas definitivas a su ansia de conocimiento.
Stanislav Lem ha escrito una novela ecléctica, en que conviven la ciencia ficción, el misterio y el amor en un ambiente denso e inquietante, repleto de imágenes evocadoras y pinceladas de ironía que la han consolidado como un clásico de la literatura fantástica.


Un libro inquietante y enigmático que empieza con una misión a un nuevo planeta para averiguar su naturaleza y los extraños acontecimientos que tienen lugar. A veces enrevesado, a veces lento, es un gran libro con una original idea, la de un océano como un ser vivo que escarba en la mente de los astronautas y científicos (y se da la vuelta a la historia, ellos son los investigados...), saca de ellos toda la información, la procesa y recrea ante los hombres presencias que dejaron de existir tiempo atrás. Así, Kelvin, el protagonista, volverá a encontrarse con su mujer muerta y, a pesar de saber que es una falsificación, se enamora de ella. El momento más hermoso es, para mí, el instante donde la mujer intuye que no es real...


No tenemos necesidad de otros mundos. Lo que necesitamos son espejos. No sabemos qué hacer con otros mundos. Un solo mundo, nuestro mundo, nos basta, pero no nos gusta como es.
Stanislaw Lem
Solaris


Tags: Solaris, Stanislav Lem

Publicado por elchicoanalogo @ 22:00  | Libros...
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