martes, 07 de octubre de 2008
Hoy es el último día donde me dejo llevar y me abandono. Puedo sentirme tranquilo o deslavazado, pero no así, quieto, indiferente, cansado y hecho mierda. Este año está siendo complicado, pero por una vez miro fuera de mí y recuerdo las noticias de mi familia y amigos. El cáncer de la pareja de una amiga, rupturas más dolorosas que la mía, depresiones graves y profundas, muertes de seres queridos, el autismo del hijo de una amiga, accidentes de tráfico… Si fuera escritor hablaría de una especie de maldición de 2008 por ser bisiesto. Pero esto es la vida real y es una mala racha (una racha granhijadeputa) y esta mala racha se ha concentrado en pocos meses. Es inevitable comparar. Son dolores distintos. Y el mío, este actual, al menos no saldrá de mí, no afectará a nadie más, no habrá secuelas imperecederas.
He visto a amigos que han soportado el dolor arremangándose la camisa y sacando una fuerza homérica para seguir adelante, con esa actitud de poder con todo, de no caer aunque el siguiente paso fuera peor que el primero, he visto a amigos derrumbarse, dejarse llevar por la corriente, llorar, sentirse una mierda.
Es extraño esto de dolor, casi tan extraño como el amor. La opresión en el pecho, como si las costillas se cerrasen sobre los pulmones, la incapacidad de controlar las pulsaciones, los latidos del corazón, la sensación de no tener un gramo de fuerza. Uno nunca sabe cómo afrontarlo. Como el amor.
También he visto transformarse a ese dolor, incluso desaparecer. Rupturas que se arreglaban, nuevas oportunidades, otras que dejaban de afectar tras un tiempo. Depresiones que bajaban en intensidad. Ford lo demostraba en Centauros del desierto, incluso en el mayor de los dramas hay algún momento para la sonrisa.
Es difícil ver sufrir a alguien que quieres (ya no hablo de ser el causante del dolor), es difícil ver a un amigo al que se le escapa la ilusión y se aferra a “la vida es una mierda, las personas somos un asco”, a una amiga que llora por teléfono porque nunca antes había sentido un dolor tan intenso, es difícil porque no puedes hacer nada, sólo estar, escuchar, intentar contener, algún pequeño gesto. Uno tiene la incapacidad de arreglar el dolor.
Estoy aprendiendo a convivir con él. Que sea parte de mí hasta que se empequeñezca. No lo alimento (no des de comer a los animales… ). Ahí está, con los viajes, los proyectos a corto plazo, los prontos reencuentros, Bolaño. La idea es perderlo entre un montón de experiencias y sentimientos diferentes.
Y a mis amigos y familia, os quiero. Cariños y abrazos. Y fuerza.

En marzo puse Are You There?, de Anathema, pero en esta ocasión elijo una versión acústica que hizo el propio grupo para su último disco. Preciosa. (La rueda de la vida/Friedrich... )





Are You There? (Anathema)

Are you there?
is it wonderful to know
all the ghosts...
all the ghosts...
freak my selfish out
my mind is happy
need to learn to let it go
I know you'd do no harm to me

but since you've been gone I've been lost inside
tried and failed as we walked by the riverside
and I wish you could see the love in her eyes
the best friend that eluded you lost in time
burned alive in the heat of a grieving mind

but what can I say now?
it couldn't be more wrong
cos there's no one there
unmistakably lost and without a care
did we lose all the love that we could have shared
and it's wearing me down
and it's turning me round
and I can't find a way
now to find it out
where are you when I need you...

are you there?


Tags: Are You There?, Anathema

Comentarios
Es beneficioso aprender a vivir con el dolor porque así éste parece ser menos, pero eso puede llevar a la peligrosa situación de concederle a tal sentimiento un alquiler vitalicio en nuestra propiedad, porque acabará siendo un "okupa" al que costará echar de algo que es nuestro. Esperemos que sólo sea eso, una mala racha (que ya lo dice la RAE, "periodo breve de fortuna o desgracia"Guiño, o un mal año. Siempre pienso, en el día a día, lo siguiente: "Lo bueno que tiene cada día es que detrás del que se acaba, siempre viene otro". Igualmente aplicable a los años.

Intenta ser feliz.

Un abrazo.
Publicado por Junior
martes, 07 de octubre de 2008 | 21:16
Se me olvidó decir una cosa, aunque es algo que ya sabes: me encanta como escribes.
Publicado por Junior
martes, 07 de octubre de 2008 | 21:19
Lo bueno de mi dolor es que no es, como dices, vitalicio, sé que pasará. Digamos que lo compliqué todo con los meses de verano, tardaré algo más en salir, pero saldré, eso lo tengo claro. No será un ocupa permanente. Mientras esté ahí tengo que enterrarlo en miles de otras cosas y no dejarme ir. Sobre todo no dejarme ir.
Abrazos y cariños, Junior
Publicado por elchicoanalogo
miércoles, 08 de octubre de 2008 | 9:09