Existen muchas maneras de ganarse la vida. se puede ser, por
ejemplo, probador de zapatos de lujo, para lo que no se necesita más
que caminar unas horas al día para comprobar la comodidad del calzado
mientras uno deambula y se pierde por las calles reflexionando sin
parar. Éste es el oficio de nuestro protagonista, un hombre cuya
existencia avanza entre la soledad de sus paseos y la originalidad de
sus reflexiones.
De eso trata precisamente este libro, de un hombre que se dedica a
pensar en los pequeños detalles que le rodean mientras pasea por la
calle o está en su casa, vacía desde el abandono de su última pareja, o
acude a alguna reunión social. El protagonista siempre se detiene en
esos aspectos de la vida diaria en los que apenas reparamos, mujeres
con maletas, escaparates, mendigos, aves que planean por túneles
mientras reflexiona sobre la vida, la madurez, qué es el fracaso, el
amor, las diferentes mujeres que han pasado por su vida. los recuerdos
de infancia. Libro sobre lo cotidiano. Me gustó.
Lo cierto es que cada vez más a menudo me asalta una voluntad de
mutismo que empieza a preocuparme, porque no sé si todo este silencio
que necesito para vivir puede considerarse normal o más bien el
principio de una extraña enfermedad en la que el desmoronamiento, el
desgarramiento o la deshiladura interior no son más que los primeros
síntomas. Miro al suelo y observo las pelusas de suciedad acumuladas
aquí y allá. ¡Es increíble el sigilo con el que se multiplican! De
pronto se me ocurre que quizá la palabra que mejor defina mi actual
estado de ánimo sea pelusa. Soy igual que una partícula de polvo: medio
transparente, blando por dentro y flexible por fuera, exageradamente
ávido de compañía, y además silencioso.
Wilhelm Genazino
Un paraguas para este día
Tags: Un paraguas para este día, Wilhelm Genazino