Martes, 11 de noviembre de 2008
Scott Carey, un ciudadano vulgar y corriente, se percata un buen día que su estatura disminuye de modo progresivo. Impulsado por su enérgico temperamento, procura adaptarse a sus nuevas dimensiones. Pero inevitablemente su vida se convierte en una tragedia. Scott, nuevo Gulliver en el país de los gigantes, horrorizado de su destino, se aparta de su mujer y de su hija y lucha solo por la vida en un mundo de proporciones cada vez más gigantescas.


Matheson subvierte la realidad. Si en Soy leyenda cambia las historias de vampiros y hace que el monstruo a cazar sea el único ser humano que queda con vida, en El hombre menguante un hombre debe luchar contra su imparable pérdida de centímetros y sobrevivir en un mundo que se transforma cada día. Scott Carey lleva una vida normal, rutinaria, hasta que un extraño líquido le moja en alta mar. Desde ese instante, mengua unos pocos centímetros cada día.

Scott Carey pasa por varias fases, la ansiedad al creer que tarde o temprano desaparecerá, el dolor por la pérdida de su vida y saberse fuera del mundo que lo cobijaba, la aventura de descubrir los secretos y la forma de sobrevivir a cada cambio de tamaño, cómo cada objeto y cada persona cambia a la par que él y adquiere otro punto de vista sobre el mundo que le rodea.

Hay instantes inolvidables, Carey que apenas mide unos centímetros y sus enemigos son los gatos o una araña, que mira al cielo y espera el final de su existencia, Matheson que coloca a Carey en un lugar nunca antes imaginado, la imposibilidad de desaparecer y los nuevos y desconocidos mundos microscópicos que le quedan por conocer. El hombre menguante es aventura y terror.


(Jack Arnold realizó una gran adaptación al cine. Recuerdo que de niño me daba pavor la araña gigante)





Sí, seguía luchando para conseguir comida y agua, pero ¿no era eso inevitable si quería seguir viviendo? Lo que él quería saber era esto: ¿era una persona; era un individuo? ¿Tenía alguna importancia? ¿Acaso sobrevivir era suficiente? No lo sabía. Se durmió, acurrucado y tembloroso, ocupando el mismo espacio que una perla, y no pudo contestar a sus preguntas.
Richard Matheson
El hombre menguante (traducción de María Teresa Segur. Círculo de lectores)



Tags: El hombre menguante, Richard Matheson, María Teresa Segur, Círculo de lectores

Publicado por elchicoanalogo @ 18:45  | Libros...
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Comentarios
Adoro esta pel?cula, la v? cuando era muy peque?a y me caus? un gran impacto. Me pas? la adolescencia trant?ndo de encontrarla, hasta que gracias a internet y en particular a los blogs, descubr? su t?tulo y pude pedirla en el videoclub. Me emocion? como entonces. Me ha gustado recordarla de nuevo Sonrisa

Por cierto, veo que has cambiado la plantilla, gracias, porque desde feeds tampoco le?a este post.
Publicado por Eva
Martes, 11 de noviembre de 2008 | 19:03
saludos, Eva,
Espero que ahora se vea algo mejor el blog, no s? qu? le puede pasar. Si ves alg?n problema, por favor, avisa.
La pel?cula es una de las pel?culas de mi infancia, c?mo tem?a al gato y la ara?a gigantes.
Abrazos

Fernando
Publicado por elchicoanalogo
Martes, 11 de noviembre de 2008 | 19:18