Mi?rcoles, 07 de enero de 2009
Kitty Garstin, joven y bella londinense, cumple sus veinticinco años sin haber alcanzado el objetivo para el que fue educada por su madre: hacer una buena boda. Por temor a que su hermana menor se case antes que ella, contrae matrimonio con un bacteriólogo, un hombre inteligente, educado y moralmente intachable, que la adora pero de quien no está enamorada. Después de la boda, se trasladan a Hong Kong, donde Kitty se enamora de Charlie Towsend, un inglés apuesto y frívolo de la colonia extranjera, con quien será infiel a su marido. Descubiertas sus relaciones adúlteras, y traicionada por Charlie, se verá obligada a seguir a su marido a una zona del interior de China afectada por el cólera. Kitty, incapaz de obtener el perdón de su marido, se entrega a labores humanitarias. El contacto con la muerte y con una realidad dura y penosa harán de ella una persona nueva.   


En un viaje a Italia Maugham encontró la idea para este libro. La hija de la dueña de la casa donde se hospedaba le daba lecciones de italiano. Entre las lecturas utilizaron el Purgatorio, de Dante. Ahí, la historia de una infidelidad de una mujer y de un viaje a un lugar nocivo para matar a la esposa. A partir de esos versos de Dante, Maugham construye la historia de una mujer superficial, educada para el matrimonio y la vida ociosa que se casa con un hombre que no ama.

El velo pintado es un viaje de ida y vuelta, cómo en la vuelta se ve todo desde otra perspectiva y la persona ha sufrido un gran cambio. En la ida, Kitty, después de descubrir lo despreciable de su amante, el miedo a su marido que intenta acabar con ambos al aceptar ir a una ciudad con epidemia de cólera, se cuestiona su forma de ser, de pensar, la vida que ha llevado hasta ese momento. Rodeada de la muerta de una ciudad asediada por el cólera, en Kitty se abre paso la humanidad, se cuestiona su amor por su amante, por su marido. En el regreso algo ha cambiado en ella. Aunque sucumba ante las tentaciones, aunque haya una parte de ella que desprecie, algo ha cambiado. Ya no intenta ser ese modelo impuesto de mujer (He sido necia, malvada y odiosa, y he recibido un castigo terrible. Estoy decidida a evitarle todo eso a mi hija. Quiero que sea valiente y sincera. Quiero que sea una persona, independiente de los demás, dueña de sí misma, y quiero que afronte la vida como lo haría un hombre libre y le saque más partido del que le he sacado yo), sólo anhela la búsqueda de la paz.

Hay dos historias de amor, una sórdida, con el amante, un tipo egoísta y presumido, una historia pasional y a la vez dolorosa. Más interesante es la relación con el marido, cómo Kitty descubre a otra persona en el viaje a la ciudad del interior de China, sus reflexiones sobre por qué no puede amarle a pesar de todo lo bueno que hay en él. Esa parte de la ciudad con cólera es extraordinaria, reflexiva, tanta muerte fuera de las paredes de su casa y es donde Kitty encuentra un punto de inflexión, de cambio, de vida.





No entiendo nada. Qué rara es la vida. Me siento como si hubiese vivido siempre en un estanque de patos y de pronto me enseñaran el mar. Casi me deja sin aliento, y al mismo tiempo me alboroza. No quiero morir, quiero vivir. Empiezo a cobrar valor me siento como uno de esos viejos marineros que zarpan hacia mares ignotos y creo que mi alma anhela lo desconocido.
 
( ... )

Kitty, con lágrimas en las mejillas, contempló el paisaje con las manos entrelazadas a la altura del pecho, puesto que se había quedado sin aliento, con la boca entreabierta. Nunca había albergado semejante alegría en su corazón, y se le antojó que su cuerpo era un mero envoltorio que yacía a sus pies, y que ella era puro espíritu. Ante ella se encontraba la Belleza. La aceptó del mismo modo que el creyente acepta en la boca la oblea de Dios.
William Somerset Maugham
El velo pintado (traducción de Eduardo Iriarte. Ediciones B)


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Publicado por elchicoanalogo @ 20:21  | Libros...
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