Creo que lo decía el llorado Benedetti, lo importante no es ser el primer hombre de una mujer sino el último. A veces le damos demasiada importancia a esa primera vez en todo y no vemos que lo único que importa, lo que realmente nos mueve, es el presente.
Sólo un consejo, Arantza, ponte botas o algo que suavice mis seguros golpes. Eres valiente al atreverte a bailar conmigo... Creo que lo mejor es uno de esos donde cada parte de la pareja esté a medio kilómetro del otro. Por cierto, un recuerdo, ¿te acuerdas de Bautista bailando lambada? tal vez no, fue en primero de bup, no sé si luego sigió con la afición...
Abrazos desvariados y qué bueno leerte acá