Oskar, un niño solitario y triste que vive en los suburbios de Estocolmo, tiene una curiosa afición: le gusta coleccionar recortes de prensa sobre asesinatos violentos. No tiene amigos y sus compañeros de clase se mofan de él y le maltratan. Una noche conoce a Eli, su nueva vecina, una misteriosa niña que nunca tiene frío, despide un olor extraño y suele ir acompañada de un hombre de aspecto siniestro. Oskar se siente fascinado por Eli y se hacen inseparables. Al mismo tiempo, una serie de crímenes y sucesos extraños hace sospechar a la policía local de la presencia de un asesino en serie. Nada más lejos de la realidad.
Hay un momento en un abrazo inesperado donde el que lo recibe está rígido, distante y sorprendido. Y cuando nota el contacto y que la otra persona es diferente, un amigo, abandona su cuerpo al abrazo y deja al otro entrar en él.
Déjame entrar ha sido una de las mayores sorpresas de los últimos años, un libro donde se mezcla el terror y la ternura, las escenas crueles y los momentos de paz, las sombras y las luces. Como un abrazo y una dentellada.
Oskar es un niño tímido y retraído que recibe las humillaciones de sus compañeros, un chaval de 12 años con un miedo constante, hermético y que colecciona recortes de asesinatos y actos crueles e inhumanos. Eli tiene más de 200 años pero la apariencia de una niña de la edad de Oskar. Siente la soledad de su extraña condición y vive con un hombre que le consigue la sangre que le da la supervivencia a través de los asesinatos que comete, un hombre que sólo anhela poseerla.
El encuentro entre Oskar y Eli es como un abrazo, reconocer en el otro a alguien cercano, alguien con quien estar y sentir esperanza y otra mirada fuera de la oscuridad. Oskar aprenderá a madurar y defenderse, a hacerse duro y a centrarse en un amor inesperado y difícil. Eli tendrá alguien con quien compartir sus noches, su condición, una presencia impensada que no pide nada a cambio y que no tiene miedo.
Oskar y Eli, los parajes nevados y gélidos, los matones de la clase, el asesino ritual, la panda de amigos perdedores que se reúnen en un bar y su vida da un vuelco por la aparición de un vampiro (en especial Locke y Virgina y su imposible historia de amor y el sacrificio mutuo), los vecinos de Oskar que se dedican a esnifar pegamento y robar, la investigación policial, las imágenes crueles y el terror desasosegante, el abrazo compartido y el final conmovedor de la historia. Dolor, ternura, inquietud y horror.
John Ajvide Lindsqvist construye un libro magnético y atractivo, unos personajes inolvidables en mitad de un duro invierno nórdico, una historia de vampiros con tintes reales (me recuerda a ese terror japonés donde las historias transcurren en pleno día y no se necesitan los lugares tópicos de caserones, sombras y penumbras), a una escena dura de vampirismo se sucede otra de esperanza y amor, todo narrado de manera magistral, sorprendente e intimista y con un ritmo a veces calmo, a veces endiablado. Uno de mis libros de este año.
¿Qué le iba a decir a Eli si salía aquella tarde?
Estaba relacionado. Lo que le iba a decir dependía de lo que él fuera para ella. Eli era nueva para él y por eso tenía la posibilidad de ser otro, de decirle cosas diferentes de las que decía a los demás.
¿Cómo hace uno en realidad? ¿Para conseguir gustarle a otro?
John Ajvide Lindsqvist
Déjame entrar
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