Miércoles, 01 de julio de 2009
Un autobús no es el mejor sitio para ver una película. Una pantalla pequeña con las luces de las farolas reflejadas en ella, mal audio… pero era madrugada, no podía dormir y me atrajo el título, Odette, una comedia sobre la felicidad.

Y es eso, una película sobre algo tan abstracto como la felicidad. El tono de la historia, los personajes secundarios, las escenas, hasta algunos movimientos de cámara me hicieron pensar en Amelie. A quien le guste el cuento de hadas que es Amelie disfrutará con esta sencilla y tierna historia de una dependienta de cosméticos que conoce a su escritor favorito y le ayuda a alcanzar esa felicidad que ella encontró en sus libros.

El tono es de cuento, las escenas cotidianas están pasadas por un filtro onírico donde los personajes bailan y cantan con gracia y sin esa milimétrica precisión de los bailarines profesionales, es una de esas películas que se ve con una sonrisa tierna, de esas que te regalan la alegría de vivir.

Odette es feliz con lo que tiene, sus dos hijos, su trabajo, los libros de Balsan, aunque no esté todo en orden ni sea idílico. Hermoso canto de amor por la literatura, por cualquier clase de literatura, por su poder sanador e imaginativo, por cómo encontramos en ella una parte salvadora y cercana y nos hace, literalmente, levitar.

Balsan, en cambio, es un escritor de éxito, famoso, rico, con una mujer hermosa pero que es frágil (si no fuera frágil no podría escribir, asegura), pero todo está desordenado, los críticos no lo consideran un escritor serio, su matrimonio haces aguas y él se hunde en la depresión.

Y se cruzan. Ella, que ha aprendido a ser feliz a través de los libros del escritor, ayuda a éste a encontrar su propia felicidad.

Odette es una película pequeña, sencilla y tierna con una deliciosa Catherine Frot.



Tags: Odette, sobre la felicidad, Eric-Emmanuel Schmitt

Publicado por elchicoanalogo @ 4:57  | Cine
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios

Qué grande, gracias por este texto, me ha gustado mucho Sonrisa

web de Andrea

Publicado por Invitado
Sábado, 27 de octubre de 2012 | 0:26

Recuerdo con agrado esta película, tengo el libro de Eric-Emmanuel Schmitt en la estantería de pendientes. Un abrazo

Fernando

Publicado por elchicoanalogo
Domingo, 28 de octubre de 2012 | 0:14