Viernes, 03 de julio de 2009
La historia del amor. Nicole Krauss. O cómo aún se pueden encontrar historias que emocionan y conmueven sin buscar la sensiblería en una historia laberíntica donde prima la búsqueda, la pérdida, las diferentes caras del amor, el amor perdido, el amor único que dura toda una vida, que sostiene toda una vida y que le da sentido aún en su ausencia, el amor por los que ya murieron pero su sombra está dentro de nosotros, siempre dentro, el amor por la escritura y la literatura, el amor que se desvanece, los primeros amores, los primeros roces que son como una descarga eléctrica y a la vez la desolación y la pureza de lo desconocido, el amor que a la vez es felicidad y tristeza (porque nada me hace más feliz y nada me entristece más que tú ).

Qué forma tan extraordinaria de narrar el encuentro entre seres desconocidos, separados en años y en experiencias vitales. Encuentros que a veces se suceden o que llegan demasiado tarde, con la muerte siempre presente. Me ha dejado boquiabierto Nicole Krauss con su escritura como de puzzle y laberinto, donde se van cruzando las historias y los personajes en las hojas, no en sus vidas, y poco a poco descubres que todo está unido, que convergen en un mismo final, que forman parte de la historia del amor.

Krauss crea una galería de personajes entrañables y cercanos, una historia con muchas capas, muchos cruces de camino, todo parece enredado con un halo de misterio inquebrantable.

Leo es un emigrante polaco que está en el final de sus días. Intenta hacerse notar para no morir solo, invisible. Tuvo un amor en su vida, sólo un amor. Alma. Se separaron en plena guerra mundial. Y la pérdida encontró un lugar junto al amor en Leo. Era escritor y cada palabra era (para) Alma. La siguió a América demasiado tarde. Y deambula por la vida mientras escribe Palabras para todas las cosas.

Bruno es una sombra, el mejor amigo de Leo.

Alma es una adolescente que recibió su nombre del personaje de un extraño libro semi desconocido: la historia del amor. Todas las mujeres de ese libro se llamaban Alma. Su padre lo compró en una librería de viejo en Buenos Aires y se regaló a su mujer. Alma se inicia en el amor. Recuerda a cada instante a su padre muerto. Intenta encontrar el camino en su vida. Y una respuesta. ¿Quién era esa Alma del libro La historia del amor? Su madre no busca otro hombre. Su hermano se cree un elegido de dios.

Zvi Litvinoff tuvo que huir de los nazis y viajó a Valparaíso. Sólo llevaba un maletín con un manuscrito. Allí tenía una vida gris hasta que encontró lo inesperado, el amor de Rosa. Escribe en español un libro, La historia del amor. Una historia que conecta a los personajes, que es el motor de un encuentro y de una ilusión, de fantasmas que se hacen tangibles y preguntas que obtienen respuestas que dan lugar a más preguntas.

Krauss cruza a los personajes y su historia, la fragilidad de Leo con la búsqueda de la adolescente Alma, el miedo a la muerte con el miedo al amor, la inocencia y el final, Hitchcok y Kafka y Borges con Saint-Exupery. Hay páginas en este libro que parecen pequeños cuentos, fábulas, páginas donde sientes un nudo en el estómago por su belleza sencilla y a la vez dolorosa. Felicidad y tristeza unidas. Hay páginas que son como susurros y otras como gritos.

La historia del amor es un libro extraordinario, de esos que se leen con el estómago encogido y no quieres que se acaben y los personajes se cuelan dentro de ti y hay frases que parecen sacadas de tu vida y se suceden los recuerdos y tienes que parar a tomar aliento.

A veces leer es una experiencia triste y feliz al mismo tiempo. Como el amor. Gran libro.




Érase una vez un niño que amaba a una niña, y la risa de ella era como una pregunta que el quería pasar la vida contestando. Cuando tenían diez años, le pidió que se casara con él. Cuando tenían once, le dio el primer beso. Cuando tenían trece, se pelearon y estuvieron tres semanas sin hablarse. Cuando tenían quince, ella le enseñó la cicatriz del pecho izquierdo. Su amor era un secreto que no revelaron a nadie. Él le prometió que no querría a ninguna otra en toda su vida. “¿Y su yo me muero?”, preguntó ella. “Ni aun entonces”, dijo él. El día en que ella cumplía dieciséis años, él le regaló un diccionario de inglés y juntos aprendían las palabras. “¿Esto qué es?”, preguntaba él resiguiéndole el tobillo con el índice, y ella buscaba la palabra. “¿Y esto?”, preguntaba él dándole un beso en el codo. “Elbow” “¿qué palabra es ésa?”, y entonces él lo lamía y ella se reía bajito. “¿Y esto qué es?, preguntaba él rozándole con el dedo la suave piel detrás de la oreja. “No lo sé”, respondía ella, apagando la linterna y echándose de espaldas con un suspiro. Cuando tenían diecisiete años hicieron el amor por primera vez sobre un montón de paja, en un granero. Después, cuando ocurrieron cosas que nunca hubieron podido imaginar, ella le escribió una carta: “¿cuándo aprenderás que no hay una palabra para cada cosa?”

( … )

Porque nada me hace más feliz y nada me entristece más que tú.

( … )

Al final, lo único que queda de ti son tus cosas. Quizá por eso nunca he podido tirar nada. Quizá por eso he acumulado tantas cosas: por la ilusión de que, a mi muerte, la suma de mis pertenencias sugiera una vida más grande que la vivida por mí.

( … )

Aprendió a vivir con la verdad. No a aceptarla, sino a vivir con ella.

( … )

Perdí a Fritzy. Estaba estudiando el Vilna, tateh... alguien que conocía a alguien que conocía a alguien me dijo que lo habían visto por última vez en un tren. Perdí a Sari y Hanna por los perros. Perdí a Herschel por la lluvia. Perdí a Josef por una grieta del tiempo. Perdí el sonido de la risa. Perdí unos zapatos que me quité para dormir, los zapatos que me había dado Herschel habían desaparecido cuando desperté, anduve descalzo varios días hasta que me rendí y robé los zapatos a otro. Perdí a la única mujer a la que quise amar en mi vida. Perdí años. Perdí libros. Perdí la casa en que nací. Y perdí a Isaac. Así pues, ¿quién me asegura que, por el camino, sin darme cuenta, no he perdido también la razón?
Nicole Krauss
La historia del amor (traducción de Ana María de la Fuente. Salamandra)

Tags: la historia del amor, Nicole Krauss, Ana María de la Fuente, Salamandra

Publicado por elchicoanalogo @ 4:57  | Libros...
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios

!Ya quiero leerlo!

Publicado por Invitado
Jueves, 14 de octubre de 2010 | 4:37

 

No quise leer tu reseña hasta terminar el libro.

Lo acabo de agotar.

Me ha encantado, y me ha emocionado. Y he encontrado en estos desconocidos para mi, y entre ellos, un reflejo enmascarado del cruze entre el chico análogo y la pequeña revolucionaria. Ha sido un precioso regalo. Gracias mil.

Empiezo con el siguiente.

N

Publicado por Invitado
Martes, 12 de julio de 2011 | 18:48

Me tranquiliza saber que te gustó. Es una lectura emocionante, con esas mujeres que sólo se llaman Alma, un libro perdido y un anciano superviviente del pasado. Unaq buena forma de estrenar casa. (Y, sí, en cuerta forma ahí está el chico análogo y la pequeña revolucionaria). Muchos cariños y un abrazo inmenso

Publicado por elchicoanalogo
Martes, 12 de julio de 2011 | 19:21