Martes, 25 de agosto de 2009
Cada poco tiempo me preguntan qué significa eso de el chico análogo y por qué lo elegí como sobrenombre. La respuesta es sencilla. Hablo que es una mala traducción personal de la canción The Analog Kid; hablo de uno de mis grupos favoritos, Rush, y su capacidad para crear canciones complejas y, a la vez, cercanas; hablo de cómo el solo de guitarra de Alex Lifeson me hace sonreír esté donde esté; hablo de su extraña melodía y de la sorpresa de escuchar cómo el bajo y la guitarra cambian su rol dentro de la canción, bajo en primer término, guitarra en segundo, y la batería inquieta, siempre inquieta e investigadora de Neil Peart; hablo de cómo fue una canción que me golpeó desde el inicio. Como si un relámpago me partiera la columna. Hablo de la música. Y me quedo ahí. Porque la respuesta es más profunda. La respuesta es la letra.

La letra de The Analog Kid habla de mí. Como un juego de prestidigitación o de adivinación, Neil Peart escribió sobre mis veranos mientras estos sucedían, sobre parte de mis veranos y mis sentimientos cuando necesitaba estar solo y caminaba por los campos de trigo o maíz o me acostaba en la tierra a ver las estrellas con luz de luciérnagas. Alguien puso banda sonora a esos momentos de soledad y reflexión y sueños.

En la canción, un chaval pasea por los campos mientras se pregunta qué le esperará en el futuro, por una ciudad que intuye, por una chica de ojos aduladores que siempre, siempre, baila en el borde/abismo de sus sueños y a la que no consigue atrapar. Las imágenes vienen en oleadas con cada escucha de la canción. Ante mí, dentro de mí, el viento que separa la superficie del trigo como un buque corta el mar en dos, ante mí, dentro de mí, el sonido del viento y el olor de la hierba verde suave y acolchada, ante mí, dentro de mí, los sueños de un chaval que no sabe lo que le espera pero que intenta crear su futuro a partir de repetirlo en la cabeza. Porque si repites una imagen, la convocas y se hace presente. Me ha pasado. Reconstruir una imagen. Repetirla en mi cabeza. Verla en la realidad tiempo después.  

Recuerdo la sensación de sentirme perdido en medio de un campo de maíz, rodeado de los grandes tallos de hojas verdes y amarillas, recuerdo esconderme entre el trigo y tumbarme y mirar a un cielo soñador y pensar en lo que estaba por llegar, recuerdo las noches donde las estrellas se convertían en luciérnagas y las luciérnagas en estrellas. Y yo, en parte invisible, en parte corpóreo, paseaba entre dos tiempos, entre la realidad y la indefinición, entre el deseo y la mirada alrededor, entre imágenes tan lejanas como el vuelo de un águila.

Soñaba con viajes y tierras desconocidas, soñaba con las ciudades intuidas en las películas y los libros de mi infancia, con cabalgar al lado de los espíritus de los indios en el Monument Valley al encuentro del capitán Nathan Brittles, con las calles de Nueva York donde imaginaba se ocultaban uno y mil mafiosos, con olas de 30 metros y ciudades futuristas de edificios inacabables. Las nubes pasaban por encima de mí, sombreaban mi cara, cambiaban el escenario de mis sueños. Quería ser aventurero, quería irme, quería que mi vida fuera un viaje sin destino. Un hombre errante, como los personajes de un western.

Pasaron los veranos entre montes y bosques y campos de trigo, entre el ruido del río al anochecer y el crepitar de las estrellas. Los sueños se intensificaban, se multiplicaban. Viajes, la mujer de melena rizada, ciudades desconocidas, el destino que me esperaba, que cambiaba a cada paso que daba. Llegó el último verano. Ese último verano por el que todos hemos pasado y donde nos despojamos de parte de nuestra vida y nos transformamos y nos hacemos adultos, lo que sea que signifique hacerse adulto.



Tags: espacios en blanco, rush

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Comentarios
Exelente nota, una de mis bandas preferidas desde hace ya muchos a?os es Rush, claro en mi pais muy pocos la escuchan pero algunos pocos seguimos al pie del ca?on.

UN ABRAZO Y MUCHOS EXITOS

FRAN
www.franznaider.blogspot.com
Sonrisa
Publicado por Fran
Mi?rcoles, 26 de agosto de 2009 | 19:53
Saludos, Fran

por ac? tambi?n son una banda de culto, conocidos pero no muy vendedores. Eso s?, cada vez que pisan Europa se organizan grandes peregrinaciones desde ac? para verlos. Gran banda Rush, siempre con m?sica de calidad y sin mirar m?s que aquello que les gustaba hacer... A ver si hay un ?ltimo disco...
Abrazos
Publicado por elchicoanalogo
Mi?rcoles, 26 de agosto de 2009 | 21:03