El poema no me venía gustando mucho. Cuando tiró, en la penúltima línea, y no en la última, "cosas que ya sabía", revalorizó todo lo demás. No conocía a don Cabrera. Pareciera ser que elegiste bien. Preguntas de Gelman la rompe. Espero volver a tu blog para chusmear con más detenimiento y menos alcohol en sangre (llegué buscando el sublimador de Girondo).
Abrazo
Franco
( http://buzomelomano.blogspot.com )