jueves, 17 de septiembre de 2009
A la salida de Distrito 9 un chaval exclamó, “¡qué tostón!, un documental sobre extraterrestres…” Y en cierta forma tenía razón. No por lo de tostón, sino porque el inicio de esta película está tratado como un documental o noticiero: cámara en mano, entrevistas a los principales protagonistas hablando a cámara sobre lo sucedido desde la llegada de los extraterrestres, imágenes de noticias sobre el encuentro entre extraterrestres y humanos, la segregación…
En un cuento en El hombre ilustrado de Bradbury los marcianos llegan a la tierra con la intención de invadirla y conquistarla. Pero se encuentran con los brazos abiertos de los humanos, que “se dejan conquistar”. El marciano protagonista deambulará por una ciudad y descubrirá que quedarse en este planeta significaría ser esclavo de aparatos eléctricos, los publicistas y el comercio desaforado.
Distrito 9 también tiene un planteamiento original. Una nave extraterrestre aparece sobre Johannesburgo (no sobre Manhattan o Los Angeles) y se queda suspendida sobre la ciudad. Parece semi derruida o una parte desgajada de una nave nodriza. Durante meses no ocurre nada, no hay contacto. Hasta que los gobiernos deciden actuar y mandan tropas que investiguen en el interior de la nave. Y lo que encuentran es una legión de extraterrestres desnutridos y enfermos. Bajo la nave, los gobiernos abren un campo de refugiados, un gueto para extraterrestres. Se dictan normas de segregación, se fabrican vallas de alambre de espinos y muros, los extraterrestres construyen chabolas… Hay imágenes de este inicio que remiten a cualquier conflicto bélico que hemos vivido y que seguiremos viviendo. Lo interesante de la presentación de Distrito 9 es la aparición extraterrestre. Por un lado no hay una invasión al estilo de películas como La guerra de los mundos o Independence Day, donde no se les da voz ni motivaciones a los extraterrestres, ni los extraterrestres son uno seres con poderes impensables que ayudarán a la raza humana a avanzar, como en 2001, una odisea espacial o El fin de la infancia.
Todo cambia cuando se decide su traslado a un campo de concentración a 200 kilómetros de la ciudad, una forma de evitar cualquier tipo de contacto entre los humanos y los extraterrestres. Se deja el desahucio en manos de un funcionario gris y torpe que acaba infectado por un fluido extraterrestre y se convierte en el primer ser humano que se metamorfosea en alienígena, el ser humano más importante del planeta, el que todos buscan y con el que quieren experimentar.
A veces le falta profundidad a Distrito 9, a partir de mitad de la película la historia se convierte en una sucesión de secuencias típicas de las películas de acción con algunas escenas gore y se olvida la odisea de una raza oprimida y segregada. Por momentos la cámara es excesivamente nerviosa por esa manía de rodar todo cámara en mano y montarlo con planos cortos e inquietos. Hay quien confunde rapidez con ritmo, nerviosismo con tensión. Aún así merece la pena ver esta película donde, a partir de la llegada de unos extraterrestres desnutridos, se puede reflexionar sobre algunos aspectos sombríos del alma humana.

Información: http://www.filmaffinity.com/es/film757761.html


Tags: Distrito 9, District 9, Neill Blomkamp

Publicado por elchicoanalogo @ 18:59  | Cine
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Comentarios
No lo imagino viendo esa pelicula, pero tal vez porque algo te conozco, si deberia imaginarte así !!

te mando un beso grande!

PD: parece excelente el libro que esta arriba! TE estaba por desear feliz primavera, pero para vos seria Feliz Otoño!
Publicado por Gabriela
martes, 22 de septiembre de 2009 | 5:31
Con lo que me gusta la ciencia ficción... Ya sabes que le doy a todo tipo de historias. Y más si tienen un planteamiento diferente. Es una buena película, te gustaría. Y anota una que parece magnífica, The road, sobre el libro de McCarthy, con Mortenssen en un mundo pos nuclear.
Más abrazos
Publicado por elchicoanalogo
martes, 22 de septiembre de 2009 | 10:18