Jueves, 24 de septiembre de 2009
Las primeras imágenes de Frozen River destilan sutileza. El paraje nevado de la frontera entre Estados Unidos y Canadá, un barrio de casas prefabricadas y una mujer, Ray, que intenta controlar su llanto en un contenido y hermoso primer plano. Ray es una superviviente. Vive con sus hijos en una casa prefabricada, sueña con un hogar mejor, una de esas grandes casas de tres habitaciones, y está a punto de conseguirlo. Pero llora, sola, porque su marido ha huido con el dinero que tenían ahorrado y ve cómo se aleja su sueño de un hogar en un gran camión. Ve la casa sobre el tráiler desaparecer por la carretera, su sueño tan cerca y a la vez tan lejos. Parece el territorio de los cuentos de Richard Ford. Supervivientes y perdedores con sus frágiles vidas en un paraje entristecido. Territorio conocido.

El camino de Ray se cruza con el de otra superviviente, Lila, que vive en esa zona de la frontera que pertenece a la tribu india Mohawk. Lila ha perdido a su marido y su suegra le ha robado a su niño de un año. Vive en una desmadejada roulotte en mitad de un bosque. Es contrabandista. Primero de tabaco, algo que todos sus vecinos hacían, luego de personas, inmigrantes ilegales que introduce en el país a través del río helado al que alude el título de la película. Deja el dinero que gana en la puerta de su suegra. Quiere que le compre una cuna mejor a su hijo.

Ray y Lila utilizan el coche de amplio maletero de Ray para pasar inmigrantes de un lugar al otro de la frontera. Y en cada viaje las dos mujeres se reconocen, se acercan, conocen el drama de la otra.

Una de las reflexiones interesantes de Frozen River es la capacidad de estas dos mujeres para sobrevivir, cómo anteponen cualquier valor moral sobre lo que están haciendo a su deseo de conseguir un hogar para ellas y sus hijos. La supervivencia es dura y cruel. También cómo el hogar está en un consejo tribal, una desconocida o el sueño de una casa prefabricada.

Otro de los puntos fuertes es el paraje nevado, casi detenido, de la frontera, y ese monumental río helado sobre el que viajan Ray y Lila, perfecta definición de sus vidas, un camino sobre una superficie que en cualquier momento se puede resquebrajar y hundirlas.

Courtney Hunt ha escrito y dirigido una película extraordinaria, un drama duro, realistas y sin excesos sensibleros, con un guión sin fisuras, literario en los detalles y en el desarrollo de algunas escenas, protagonizada por dos actrices en estado de gracia.



Tags: Frozen River, Courtney Hunt, Melissa Leo, Misty Upham

Publicado por elchicoanalogo @ 4:56  | Cine
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