Viernes, 15 de enero de 2010
Una novelita lumpen me recordó a Amuleto, ambas son novelas cortas narradas por mujeres en monólogos febriles y ágiles, una continua sucesión de reflexiones y acontecimientos a cada cual más insólito e inesperado.

El mundo de Bianca se transforma con la muerte de sus padres. De repente, siente que ya no hay oscuridad ni noche, que está rodeada de un continuo día cegador y extraño. Poco a poco su hermano y ella se alejan del mundo rutinario y establecido de su vida estudiantil y se dejan llevar por una vida a trompicones, sin más interés que sobrevivir y dejarse llevar. Se encuentran dos enigmáticos hombres, el boloñés y el libio (¿Belano y Lima?), con los que conocerán un mundo de delincuencia y sexo.

Bolaño cambia sus referencias urbanas, sitúa la historia en Roma y sólo sus personajes secundarios recuerdan al grueso de su obra, en especial el boloñés y el libio que por momentos recuerdan a los detectives salvajes. Es casi mágico cómo Bolaño combina la realidad con la ficción e integra al popular actor Maciste en la narración, un bonito juego entre invención y vida.

Ante todo, la novela es Bianca, su dolor por la muerte de sus padres, sus intentos por sobrevivir, su caída en la locura y su encuentro con el sexo, la soledad y el desamparo. Hay desgarro y caos en su forma de contar su vida, una inquietante melancolía que te sacude y te golpea.

Buena novela de Bolaño, un autor que sigue sin defraudarme.




Una vez me dijo que soñaba con ser Mister Roma y luego Mister Italia o el Amo del Universo. Yo me reí en su cara y le expresé francamente mi opinión. Para llegar a ser el Amo del Universo había que entrenarse desde los diez años, le dije. Creía que el culturismo era como el ajedrez. Mi hermano me respondió que así como yo soñaba con tener una minipeluquería, él también tenía derecho a soñar con un futuro mejor. Ésa fue la palabra que empleó: futuro. Fui a la cocina y puse la comida en el fuego. Spaghetti. Luego llevé los platos y cubiertos a la mesa. Siempre pensando. Finalmente le dije que a mí el futuro no me importaba, que se me ocurrían ideas, pero que esas ideas, si lo pensaba bien, nunca se proyectaban hacia el futuro.
–¿Y hacia dónde, entonces? –chilló mi hermano.
–Hacia ninguna parte.
Roberto Bolaño
Una novelita lumpen (Anagrama)


Tags: Una novelita lumpen, Roberto Bolaño, Anagrama

Publicado por elchicoanalogo @ 23:53  | Libros...
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Comentarios

Acabo de leerla, me gusta mucho todo lo que he leído de Bolaño (amuleto, detectives, putas asesinas, nocturno, estrella distante y llamadas telefónicas, he leído también algunas obras que relatan la vida y la obra de Bolaño)

Casi nunca comento en blogs pero me llamó poderosamente la atención la duda que expresas en torno a el boloñes y el libio en el sentido de que puedan ser Arturo y Ulises. 

No lo pensé, sin siquiera a nivel de sospecha cuando leí la novelita, claro que es válida la duda, pero no son poetas, ni siquiera son lectores, uno de ellos es bueno con crucigramas, uno de ellos es extrovertido y el otro introvertido.

Ahora tendré que releerla pensando en esa posibilidad. 

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 04 de junio de 2014 | 1:25

Hace tiempo de esta lectura, la tengo algo olvidada, sí recuerdo esa sensación de volver a ver a Belano y Lima en los personajes no por sus profesiones sino por su forma de relacionarse entre ellos y el entorno que les rodea, fue lo primero que pensé al verlos aparecer en escena, parecen Belano y Lima (ideas peregrinas que se me ocurren).

De Bolaño también me gustan mucho sus poemarios, son excelentes, dentro de poco me pondré con La universidad desconocida, tengo ganas de volver a él.

Gracias por pasarte y comentar. Un abrazo grande

Publicado por elchicoanalogo
Mi?rcoles, 04 de junio de 2014 | 21:15