Mi?rcoles, 24 de febrero de 2010
Hay un momento de La ciudad de los libros soñadores que remite a Fahrenheit 451 de Ray Bradbury. El dragón protagonista, Hildegunst, perdido en las catacumbas de la ciudad de Bibliópolis, se encuentra con unas extrañas criaturas cíclopes, los librillos, que se dedican a aprender de memoria las obras de sus autores favoritos. En esas páginas recordé a los hombres-libro de Bradbury, lectores que huyeron de esa inquietante civilización sin libros y que memorizaron sus historias favoritas.

La ciudad de los libros soñadores es un homenaje a la literatura, los libros como algo más que un objeto, los lectores y los escritores. A través de sus páginas uno descubre otras historias conocidas que se integran en el mundo creado por Walter Moers como pequeñas pisadas. Retazos de Ende o Bradbury se cruzan con la mirada de Moers.

Hildegunst von Mythenmetz es un aprendiz de escritor que parte a Bibliópolis para encontrar al autor de un extraordinario manuscrito. La originalidad y maestría de ese manuscrito de pocas páginas le hará vivir una aventura inesperada y necesaria para convertirlo en escritor. Envenenado y abandonado en las catacumbas bajo Bibliópolis, una ciudad repleta de librerías de viejo, imprentas y cafés literarios, Hildegunst recorrerá un mundo oscuro de extrañas criaturas y peligros impensables, de los cíclopes librillos que memorizan libros a los cruentos cazadores de libros, pasando por enormes insectos y un misterioso rey de las sombras.

Creo que la mejor palabra para definir este libro es entrañable. Es un libro que demuestra un amor incondicional por los libros y las historias, por la aventura que se esconde tras cada palabra escrita, por el placer y la oportunidad de encontrar en los libros las más desvariadas emociones.

Álex, muchas gracias por el regalo (y el manuscrito de una página que hay dentro...)



Cuando escribes una novela al principio todo es muy fácil, los primeros capítulos se escriben con muchísimo impulso. Pero te sientes cansado en algún momento, miras atrás y ves que tienes ya una mitad. Miras hacia delante y ves que te queda la otra. Si pierdes el valor estás listo. Es fácil comenzar algo, difícil terminarlo.
Walter Moers
La ciudad de los libros soñadores (“retraducida” al español por Miguel Sáenz. MAEVA)

Tags: libros soñadores, Walter Moers, MAEVA, Miguel Sáenz

Publicado por elchicoanalogo @ 20:38  | Libros...
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Me alegro que te haya gustado, Fernando.
Que curioso lo que de Fahrenheit 451, yo no lo percib? hasta ahora, porque le? primero La ciudad de los libros so?adores.

Espero que tambi?n te guste La historia interminable.

Un abrazo inmenso.
Publicado por alex19sm
Martes, 02 de marzo de 2010 | 0:06
Es la misma idea. En el libro de Bradbury, lectores perseguidos, se dedican a aprenderse los libros de sus autores favoritos para evitar la quema. Los librillos son personajes muy curiosos, mis favoritos de la novela.
Y el de Ende seguro que en encanta. Muchos cari?os
Publicado por elchicoanalogo
Martes, 02 de marzo de 2010 | 18:09