S?bado, 12 de junio de 2010

Kirmen Uribe revela el truco de magia de Bilbao-New York-Bilbao en las propias páginas del libro: Le expliqué a Fionna el proyecto de la novela. La idea había tomado cuerpo, y al final se estructuraría en torno a un vuelo entre Bilbao y Nueva York. El reto consistía en hablar de tres generaciones distintas de una familia, sin volver a la novela del siglo XIX. Expondría el proyecto de escritura de la novela, y fragmentariamente, muy fragmentariamente, historias de esas tres generaciones. Más adelante revela: Pues bien, pensé que yo debía mostrar lo que hay detrás de una novela, enseñar todos los pasos que se dan antes de escribirla. Las dudas, las incertidumbres. Pero la propia novela no aparecería en la novela. Tan sólo el lector podría intuirla, como intuye el espectador el retrato de los reyes que pinta Velázquez en las Meninas. No quería construir personajes de ficción. Quería hablar de gente real.

Y es eso, Bilbao-New York-Bilbao es la historia de la familia del escritor que aparece como pequeñas piezas de puzzles a lo largo de un vuelo entre Bilbao y Nueva York. Uribe habla de sus raíces,  de tres épocas y generaciones distintas, de un misterio familiar, de docenas de anécdotas de sus vecinos, de la vida de los marinos que se está extinguiendo en nuestro presente, pero todo eso no son más que afluentes que desembocan en las preguntas de Uribe sobre cómo dar vida a su novela. En cierta forma, asistimos al nacimiento y crecimiento de una novela, sin que la historia se muestre del todo. Es una idea hermosa, mostrar los cimientos de la creación de una novela y, a la vez, hablar de todas aquellas voces que nos conforman, que están dentro de nosotros, que son eslabones de una cadena común.

Kirmen Uribe escribe de forma cercana y poética: El mar, las poblaciones costeras, la vida en los barcos, la mirada alejada de los marinos, los distintos viajes de los diferentes miembros de la familia Uribe, todo eso da para escribir un libro poético, con cierto tono de leyenda y melancolía. Porque la costa y el mar tienen un aire de mitología y de seres heroicos, de olas de veinte metros y fondos marinos que esconden esqueletos de barcos.

Y este viaje al pasado está ubicado en mitad de un viaje sobre el Atlántico. El viaje como la idea misma del movimiento, tanto espacial como temporal. Cada viaje contiene dentro de sí docenas de viajes en forma de recuerdos, esperanzas, raíces y sombras.

Bilbao-New York-Bilbao ha sido una hermosa lectura.


Los peces y los árboles se parecen.
Se parecen en los anillos. Si hiciéramos un corte horizontal a un árbol veríamos sus anillos en el tronco. Un anillo por cada año trascurrido, es así como se sabe la edad del árbol. Los peces también tienen anillos pero en las escamas. Y al igual que sucede con los árboles, gracias a ellos sabemos cuántos años tiene un animal.
Los peces nunca dejan de crecer. Nosotros no, nosotros menguamos a partir de la madurez. Nuestro crecimiento se detiene, y los huesos comienzan a juntarse. El cuerpo se encoge. Los peces, sin embargo, crecen hasta que se mueren. Más rápido cuando son jóvenes y, a partir de cierta edad, más lentamente, pero sin dejar nunca de crecer. Y por eso tienen anillos en las escamas.
El anillo de los peces lo crea el invierno. El invierno es el tiempo durante el cual el pez come menos, y el hambre deja una marca oscura en sus escamas porque su crecimiento es menor durante esa época. Al contrario que en verano. Cuando no pasan hambre, no queda ningún rastro en sus escamas.
El anillo de los peces es microscópico, no se ve a primera vista, pero ahí está. Como si fuera una herida, una herida que no ha cerrado bien.
Y como los anillos de los peces, los momentos más difíciles van marcando nuestras vidas, hasta convertirse en medida de nuestro tiempo. Los días felices, al contrario pasan deprisa, demasiado deprisa, y en seguida se desvanecen.
Lo que para los peces es el invierno, para las personas es la pérdida. Las pérdidas delimitan nuestro tiempo; el final de una relación, la muerte de un ser querido.
Cada pérdida es un anillo oscuro en nuestro interior.
Kirmen Uribe
Bilbao-New York-Bilbao (traducción de Ana Arregi. Círculo de lectores. Seis Barral)


Tags: Bilbao New York Bilbao, Kirmen Uribe, Ana Arregi, Seix Barral, Círculo de lectores

Publicado por elchicoanalogo @ 20:00  | Libros...
Comentarios (4)  | Enviar
Comentarios

No se quien escribió esa sinopsis de la novela, pero parece García Márquez :p

Publicado por Gabriela
Domingo, 13 de junio de 2010 | 22:42

Ahora que lo dices... la sinopsis puede parecer el inicio de Cien años de soledad... Dale a los cuentos Raymond Carver, o échale un vistazo a Short cuts de Altman, sobre varios de sus relatos. Cariños desde cerca de Bilbao

Publicado por elchicoanalogo
Domingo, 13 de junio de 2010 | 23:02

Kaixo Fer!!

Acabo de descubrir tu blog y la verdad es que me ha encantado. A partir de ahora te seguiré la pista. Me ha gustado mucho tu reseña de Bilbao-New York-Bilbao. He oído y leído muchísimas cosas de este libro últimamente y todas buenas, así que le tengo muchas ganas y espero poder leerlo y disfrutarlo pronto. Abrazos desde los madriles.

Cuéntate la vida http://cuentatelavida.blogspot.com

Publicado por Goizeder Lamariano
Jueves, 17 de junio de 2010 | 12:05

Kaixo Goizeder! Te enlacé hace días, mola tu blog, muy trabajado. El libro de Uribe está realmente bien, a veces parece un mago que te muestra el truco con el que realiza su magia y aún así no lo ves...

Zorionak por el tercer premio de relatos. Cariños y disfruta de la vida en Madrid

 

Publicado por elchicoanalogo
Jueves, 17 de junio de 2010 | 19:21