Jueves, 30 de diciembre de 2010

Leía el prólogo que Peter Matthiessen escribió para su libro País de sombras, un par de páginas donde el escritor hablaba de cómo transformó una trilogía publicada años atrás en un libro voluminoso y aventurero sobre una época perdida y las últimas fronteras. Tras el prólogo, una pequeña cita de Jacob Riis abría el libro: Mira cómo golpea la roca el picapedrero, tal vez un centenar de veces, sin lograr hacerle mella. Pero el centésimo primer golpe la parte en dos, y yo sé que no lo logró el último martillazo, sino todos los anteriores. País de sombras y Los cantos de Maldoror fueron los últimos libros que compré en este año y la cita de Riis me hizo pensar en todos esos libros leídos que me llevan a ellos.

Aunque no he llegado a los setenta y ocho libros del pasado año, éste ha sido un buen año lector, algo más de medio centenar de lecturas que van de la ciencia ficción al ensayo, del humor a historias iniciáticas, también libros de viajes, crónicas periodísticas, novela negra o libros de relatos cortos, un genero que cada vez me atrae con más intensidad. Busco la mezcla de estilos y tonos y miradas, una manera de encontrar docenas de mundos (im)posibles y voces diferentes.

País de sombras me hizo pensar en las lecturas destacadas de este año. Recordé, sobre todo, El palacio de la Luna, mi favorito de Auster, una novela sobre desapariciones, búsquedas, aventuras (apasionante las páginas que parecen sacadas de un western de Ford oTwain) y el azar; Catedral y Si me necesitas, llámame, los últimos cuentos de Carver, una despedida a una escritura austera y, también, emotiva, cuentos protagonizados por supervivientes que intentan superar una ruptura, el alcoholismo o se dan cuenta de cómo han de despedirse de quien amaron porque el amor se terminó. También me emocionaron los Siete cuentos imposibles de Argüello, donde Carver pone la austeridad, Argüello se decanta por la imaginación, las vueltas de tuerca impensables, los cruces de ficciones, los mundos al revés. Y cómo olvidar la historia iniciática y dolorosa de Spanbauer en Ahora es el momento, o la escritura que adquiere un ritmo musical y una sensación de catarsis necesaria para ajustar las cuentas con nuestro pasado; El hermanastro, donde también asistimos al pasado del narrador en una gran crónica familiar de Christensen con personajes y parajes inolvidables y una voluptuosidad en la escritura y una magia inolvidables.

Las sorpresas vinieron con libros y escritores que desconocía, Reencuentro, de Fred Uhlman, un regreso a la Alemania de los años treinta, un periodo extraño y enloquecido y una historia de amistad con uno de los finales mejor cerrados que recuerde; El trompetista del Utopía, de Fernando Aramburu, entrañable novela protagonizada por Benito Lacunza, un malhablado, tierno y disparatado treintañero que en su regreso a su pueblo natal encuentra otro camino en la vida (y ahora que me doy cuenta, el regreso es uno de los temas principales de mis novelas favoritas de este año...).

También me gustaría destacar al enloquecido Philip K. Dick y sus novelas Ubik y El hombre en el castillo, un tipo de ciencia ficción alejada del clasicismo de Asimov y Clarke o la poesía de Bradbury, dos novelas donde la realidad tiene diferentes niveles y se cruzan entre sí, dejando perplejos tanto a los personajes como al lector (nunca llegamos a saber qué es real y qué no); La fórmula preferida del profesor, una pequeña maravilla de Yoko Ogawa, una historia de amistad y matemáticas realmente hermosa; Viajes con Heródoto, donde el pasado y la historia se mezclan con el presente y los viajes de Kapuscinski; la poesía que desprende la vida de los adolescentes en El camino de los ingleses; la mirada pausada de Kawabata en El rumor de la montaña y el dolor de Nosaka al volver al final de la segunda guerra mundial en La tumba de las luciérnagas.

Cuando llegué a casa dejé País de sombras y Los cantos de Maldoror en las estanterías de los libros pendientes, más de trescientos libros que me esperan y, dentro de cada uno de ellos, un mundo (im)posible. La magia de la literatura.


Enero
1) El filo de la navaja - W. Somerset Maugham
2) El último amigo - Tahar Ben Jelloun
3) Una novelita lumpen - Roberto Bolaño
4) El palacio de la luna - Paul Auster
5) El buda de los suburbios - Hanif Kureishi

Febrero
6) Sauce ciego, mujer dormida - Haruki Murakami
7) Reencuentro - Fred Uhlman
8) El coronel no tiene quien le escriba - Gabriel García Márquez
9) La ciudad de los libros soñadores - Walter Moers

Marzo
10) Arrancad las semillas, fusilad a los niños - Kenzaburo Oé
11) El túnel - Ernesto Sábato
12) Viajes con Heródoto - Ryszard Kapuscinski
13) Siete cuentos imposibles - Javier Argüello
14) Un gran chico - Nick Hornby
15) Los esclavos de la soledad - Patrick Hamilton

Abril
16) El tercer Reich - Roberto Bolaño
17) La música del azar - Paul Auster
18) De qué hablo cuando hablo de correr - Haruki Murakami  

Mayo
19) Lo verdadero es un momento de lo falso - Lucía Etxebarría
20) El camino de los Ingleses - Antonio Soler
21) Sostiene Pereira - Antonio Tabucchi
22) Bilbao-New York-Bilbao - Kirmen Uribe

Junio
23) La campana de cristal - Sylvia Plath
24) A salto de mata. Crónica de un fracaso precoz - Paul Auster
25) Hotel Nómada - Cees Nooteboom
26) Catedral - Raymond Carver
27) Cementerio de pianos - José Luis Peixoto
28) Las hermanas Grimes - Richard Yates

Julio
29) Relato de un náufrago - Gabriel García Márquez
30) Nunca me abandones - Kazuo Ishiguro
31) Ni de Eva ni de Adán - Amelie Nothomb
32) Once maneras de sentirse solo - Richard Yates
33) Mi madre - Richard Ford
34) El hermanastro - Lars Saabye Christensen

Agosto
35) ¿Quién quiere ser millonario? - Vikas Swarup
36) Almas grises - Philippe Claudel
37) El rumor de la montaña - Yasunari Kawabata

Septiembre
38) La casa en el confín de la Tierra - W. H. Hodgson
39) La tumba de las luciérnagas/Las algas americanas - Akiyuki Nosaka
40) El desierto de los Tártaros - Dino Buzzati
41) El río de la vida - Norman Maclean
42) El secreto del mal - Roberto Bolaño
43) 1280 almas - Jim Thompson

Octubre
44) Ahora es el momento - Tom Spanbauer
45) El ganso salvaje - Ogai Mori
46) Nocilla Experience - Agustín Fernández Mallo

Noviembre
47) Ubik - Philip K. Dick
48) Nocilla Lab - Agustín Fernández Mallo
49) ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? - Raymond Carver
50) Si me necesitas, llámame - Raymond Carver
51) Sunset Park - Paul Auster

Diciembre
52) Diario de Golondrina - Amelie Nothomb
53) El trompetista del Utopía - Fernando Aramburu
54) El hombre en el castillo - Philip K. Dick
55) La fórmula preferida del profesor - Yoko Ogawa


Tags: Yoko Ogawa, Paul Auster, Raymond Carver, Philip K. Dick, Tom Spanbauer, Dino Buzzati, Yasunari Kawabata

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Martes, 28 de diciembre de 2010

Entre una imagen tuya?
y otra imagen de ti ?
el mundo queda detenido. ?
En suspenso. Y mi vida ?
es ese p?jaro pegado al cable ?
de alta tensi?n, ?
despu?s de la descarga. ?
Chantal Maillard
Intermedio (en L?gica borrosa)


Tags: Chantal Maillard, Intermedio, Lógica borrosa

Publicado por elchicoanalogo @ 20:30  | Poes?a
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Martes, 21 de diciembre de 2010

Con el objetivo de hallar las cuatro mejores reseñas literarias de la blogosfera y premiar a sus escritores con el Marcapáginas de Plata y sendos lotes de libros valorados en total en más de 3.000 €, el Equipo de Libros y Literatura organiza los “Premios Libros y Literatura 2010”.


Para participar en él, todas las personas físicas poseedores de un blog y/o escritores habituales de él deberán inscribirse, antes del sábado 25 de diciembre de 2010, siguiendo los pasos indicados en las bases completas del concurso.

La elección de los ganadores se llevará a cabo mediante dos jurados. Dos de los premiados serán elegidos por un jurado cerrado compuesto por los miembros del equipo de Librosyliteratura.es, escritores, editores y creadores de blogs literarios. Los otros dos ganadores serán escogidos por el público en general, entre los que se sortearán tres lotes de 20 libros cada uno. El período de votación será del lunes 27 de diciembre de 2010 al miércoles 5 de enero de 2011.

También, el blog que haga difusión y consiga más clics en el banner oficial del concurso colocado en su página, será ganador de otro lote de libros. Entre los blogs difusores que no ganen, se sorteará otro lote. La resolución de los premios se hará pública el viernes 7 de enero de 2011, así como los nombres de los ganadores de los sorteos. Para más información sobre el concurso y sus premios, lee las bases completas aquí:

http://www.librosyliteratura.es/concurso-libros-2010.html.

 

Participo con la reseña Sunset Park (Paul Auster) 


Publicado por elchicoanalogo @ 19:33  | Libros...
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Tengo a mi lado el suplemento cultural Territorios, un n?mero especial de navidad que rescata y recomienda un pu?ado de los libros y discos m?s interesantes del a?o. En estos d?as se suceden las listas de noticias e im?genes para no olvidar el camino cruzado.

A veces siento que en estos d?as imitamos a esos personajes de los cuentos infantiles que dejan migas de pan al adentrarse en un bosque desconocido y desafiante, peque?as huellas que intentan salvaguardar el camino de vuelta mientras avanzamos por senderos extra?os e ignotos. Ma?ana en el horizonte y el pasado como un reflejo que se difumina con cada paso que damos. Pero no alcanzamos cada min?scula senda, cada momento peque?o e inapreciable que contiene dentro de s? un instante de felicidad pura o el inicio de una cicatriz futura, no somos Funes el memorioso, capaz de reproducir fielmente un d?a completo del pasado (que, obvio, tardaba un d?a en relatarlo).

Somos peque?as m?quinas de tiempo y recuerdos. Todos los seres que nos precedieron, todas las vidas que convergen dentro de nosotros, todos los recuerdos perdidos o transformados o difusos en nuestra memoria (porque los recuerdos se transforman, crecen, menguan, se trocean, desaparecen los detalles, se convierten en reflejos del hecho original). Avanzamos a tientas, como dec?a Benedetti. Necesitamos de esas migas de pan por si queremos recordar alguna curva del pasado.

Si tuviera que escoger una palabra, s?lo una palabra, para describir mi a?o elegir?a largo. Un a?o largo. Pero prefiero quedarme con una imagen; las peque?as luces verdes de una pista de despegue y la oscuridad de los campos fuera del aeropuerto. Esas luces de luci?rnaga en medio de la oscuridad son mi miga del a?o que termina.

?



Tags: Hammock, longest year

Publicado por elchicoanalogo @ 14:12  | Festividades
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Domingo, 19 de diciembre de 2010

Paren todos los relojes, descuelguen el teléfono,
Eviten que el perro ladre dándole un hueso sabroso,
Silencien los pianos y con un sordo timbal,
saquen el ataúd, permitan a los dolientes venir.

Que los aviones con sus gemidos nos sobrevuelen
garabateando en el cielo el mensaje Él se ha muerto,
Pongan un crespón alrededor de los cuellos blancos de las palomas
Permitan a los policías de tráfico usar guantes negros de algodón.

Él era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi mediodía, mi medianoche, mi palabra, mi canción;
Creí que el amor sería eterno, pero me equivoqué.

Ya no deseo las estrellas: apáguenlas todas;
Empaqueten la luna y desmantelen el sol;
Vacíen el mar y barran los bosques.
Pues nada ahora podrá ser como antes.
W. H. Auden
Paren todos los relojes



Stop all the clocks / Funeral Blues

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.

 

 


Tags: Paren todos los relojes, Funeral blues, Stop all the clocks, W. H. Auden

Publicado por elchicoanalogo @ 11:35  | Poes?a
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No fue un acto premeditado. Durante una semana estuve con los dos libros de cuentos de Raymond Carver que me quedaban pendientes de leer. Cuando terminé el último relato me di cuenta de cómo, por puro azar, había enlazado ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?, su primer libro publicado, con Si me necesitas, llámame, la edición de cinco relatos encontrados tras su muerte, el inicio y el final del universo del escritor. Pensé que eran los últimos relatos de Carver, que ya no habría más. Entonces sentí una profunda tristeza y añoranza de un mundo cerrado antes de tiempo, la sensación de quedarme ante una frontera que nunca más podré traspasar.

Editar unos relatos inacabados (o sin la corrección última de Carver) podría parecer un epílogo inadecuado a su obra. Pero en Si me necesitas, llámame está la voz del escritor con toda su fuerza y emoción. Cinco relatos de seres reales, de días cotidianos, de derivas y naufragios y nuevos comienzos, de parejas en descomposición, de ecos que se apagan, de la lucha contra el alcoholismo y la pérdida de una parte de nuestra vida y de nosotros, de una mirada certera a la realidad circundante, de contar lo máximo con lo mínimo (una prosa desnuda de efectismos o estructuras extrañas que sólo buscarían tapar el vacío de quien no tiene nada que contar).

El inicio de Leña ya nos indica que estamos ante la conocida voz de Carver. “Era mediados de agosto y Myers estaba cambiando de vida. La única diferencia entre esta vez y las otras era que ahora estaba sobrio. Acababa de pasar veintiocho días en un centro de desintoxicación. Pero en ese tiempo a su mujer se le había metido en la cabeza largarse con un amigo de los dos, otro borracho. Aquel individuo había recibido una pequeña herencia y hablaba de comprar la mitad de un bar restaurante en la parte oriental del estado. Myers llamó a su mujer, pero ella le colgó. No sólo se negaba a hablar con él, sino que le prohibió acercarse a la casa. Había contratado a un abogado y tenía una orden judicial. Así que cogió algunas cosas, subió a un autobús y se fue a la costa, donde alquiló una habitación en una casa de un tal Sol que había puesto un anuncio en el periódico.” Myers es escritor, intenta superar la pérdida de su matrimonio y dejar atrás su problema de alcoholismo, deja breves anotaciones en un cuaderno (“el vacío es el principio de todas las cosas”), vive en una habitación de alquiler, apenas se relaciona con sus caseros y, a veces, parece uno de esos personajes de Kawabata que capta incluso el sonido de una montaña. Myers corta un cargamento de leña, el trabajo físico de partir los troncos como un símbolo de conseguir terminar algo, de estar preparado para seguir adelante.

La pareja de ¿Qué queréis ver? pasa sus últimos días juntos en una casa alquilada, han decidido separarse tras años de amor y convivencia. No hay nadie en sus vidas, sólo una relación que se ha desgastado tanto que ha acabado por desaparecer. Con una emoción ajustada y sin exageraciones, Carver describe los últimos días de la pareja y cómo los sentimientos caducan. “El caso era que íbamos a mudarnos, habíamos decidido separarnos. Yo iría a Vermont a dar clases durante un semestre en una pequeña universidad y Sarah había alquilado un apartamento en Eureka, ciudad que no estaba muy lejos. Al cabo de cuatro meses y medio, lo que duraba el curso, ya veríamos cómo estaban las cosas.”

En Sueños una mujer pierde a sus hijos en un incendio. El relato, extraordinario, conciso, sin caer en la sensiblería o el morbo, tiene el punto de vista de una pareja vecina de la mujer. La pareja duerme en el sótano para sobrellevar el calor, la mujer cuenta sus sueños al marido nada más despertarse, ven en la distancia a la mujer divorciada y su relación cercana y cariñosa con sus hijos. Carver, como es habitual en él, habla de gente común, los describe con pequeños trazos y huellas, y en mitad de esas vidas cotidianas la irrupción del drama (contado de forma austera). El fuego también es protagonista en Vándalos, y esa imagen de una casa que se consume parece acercanos a la idea de Carver de finitud y caducidad vital.

Si me necesitas, llámame es el relato del final de una pareja. Ambos se quieren, han tenido una relación paralela e intentan pasar unos días solos en una cabaña para ver qué pueden hacer por su vida en común y evitar el divorcio, pero su amor está agotado, ya no queda nada por lo que luchar. Hay una imagen poderosa en el relato, la irrupción de unos caballos que aparecen en mitad de la niebla, esa irrupción iniciará una noche de música, conversación y sexo en la pareja, una última noche antes del final, la despedida adecuada entre dos seres que se quieren pero dejaron de amarse. “Ni por un momento pensé que nos ocurriría esto a nosotros. Después de tantos años. Ni soñarlo. A nosotros, no.”

Y con esa pareja que se separa de forma emotiva termina el último relato publicado de Raymond Carver. Ahora sólo me queda regresar a ellos y descubrir su poesía. Adentrarme en el mundo de Carver ha sido un viaje emocionante, retratos acertados y cercanos y profundamente emotivos de seres reales.

Raymond Carver
Si me necesitas, llámame (traducción de Benito Gómez Ibáñez, Anagrama)


Tags: Si me necesitas llámame, Raymond Carver, Benito Gómez Ibáñez, Anagrama

Publicado por elchicoanalogo @ 4:04  | Libros...
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Viernes, 10 de diciembre de 2010

Hablo contigo, ignoro d?nde est?s, hacia qu? luz busca mi Ser el eco en que te escucho.

No hay usura en tu voz, yo s? que un aire limpio te respira, que algo redentor, alguna claridad que arrastra el r?o lleva el pensamiento tuyo.

Hablo contigo, una intacta pasi?n vive en tu f?sforo, una ?nica luz que no se apaga mientras la muerte fluye, mientras la muerte sufre esta palabra.

Y hablo, hablo contigo alrededor de un hueco, alrededor de m? como el que gira mutuo, como aquel que dentro de nosotros es pr?ximo y se acerca con su haz luminoso de pureza.

Hablo ante el destino que imagina el hombre, eso de desvalido, eso de delirante y turbio hablo contigo. Y es de noche, es de noche en los dos como metal oscuro, y vemos como largamente la verdad extiende su ?nico hilo de saliva, un ?nico alfabeto en el rumor de todos.

Hablo contigo, oh bondad compartida de quien es silencioso, sombra de esa sombra que aletea y es vuelo de semejante elocuencia, el que escribe, el que escucha, el que l?mina a l?mina va enhebrando en el eco una voz que responde, esa voz en m? mismo, la que nos alumbra y persuade desde m?s all? de la muerte.
Hablo contigo...
Juan Carlos Mestre


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Publicado por elchicoanalogo @ 10:46  | Poes?a
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Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010

Dec?a un personaje de XXY que le gustaba llevar auriculares en la calle porque sent?a que todos escuchaban la misma canci?n. Como una escena de cine musical donde, a partir de una mirada o una sonrisa o un di?logo alegre, los personajes empezaran a cantar y bailar.

En el ?ltimo disco de Hammock, la m?sica emocional del d?o convive con crujidos, ecos, silencios y sombras fantasmales. Callejeo y la m?sica de Hammock matiza y reinterpreta la realidad que me rodea, recoge y transforma en planos cinematogr?ficos los gestos de los hombres y mujeres, los paisajes y horizontes cazados al azar, peque?os extractos de vida que emergen a la superficie, enfocados y visibles.

Las expresiones de quienes esperan en un sem?foro adquieren un matiz de p?rdida, jovialidad, melancol?a, prisa o hast?o, primeros planos de caras desconocidas que parecen seguir la cadencia de la m?sica. Piel afuera, transe?ntes con la mirada baja o perdida en un punto difuso; piel adentro, naufragios, derivas, felicidad, recuerdos, dudas y sonrisas. El l?mite de nuestra piel como la ?nica frontera posible, puntos distantes y lejanos que, sin saberlo, est?n conectados entre s?. Una perturbaci?n en uno de esos puntos y la vida cambia para siempre.

Hace unos d?as, mientras escuchaba Little Fly/Mouchette, liber? un libro en un banco de la estaci?n de autobuses de Bilbao. Ese gesto al azar puede haber trastocado la vida de otra persona, tal vez de manera superficial (una sonrisa por el hallazgo inesperado) o tal vez esa persona sienta que el libro encontrado ha sido una se?al de buena suerte o un abrazo acogedor de un desconocido. Cada gesto, cada paso, influye no s?lo en nuestra vida, tambi?n en la de quienes orbitamos.

Little Fly/Mouchette (Hammock)

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http://www.hammockmusic.net/


Tags: Chasing After Shadows..., Living with the Ghosts, Little Fly / Mouchette, Hammock

Publicado por elchicoanalogo @ 11:40  | Canciones
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