Jueves, 07 de abril de 2011

A veces los libros contienen pistas para descubrir otros escritores e historias. En El cielo es azul, la tierra blanca, el maestro de japonés le recuerda a Tsukiko algunos poemas que estudiaron en sus clases, entre ellos los del poeta Sehiaku Irako.

He recorrido un largo camino,
el frío penetra mi ropa gastada.
Esta tarde el cielo está despejado,
¡cómo me duele el corazón!
Sehiaku Irako
(traducción Marina Bornas Montaña. Acantilado)



Tags: Seihaku Irako, Marina Bornas Montaña, Acantilado

Publicado por elchicoanalogo @ 4:56  | Poesía
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios