Mi?rcoles, 02 de noviembre de 2011

La última conversación que tuve con Aurora fue delante de su biblioteca (docenas de libros ordenados en dobles filas, escritores amigos como Auster o Ford con otros por conocer, la idea de que cada estantería es un camino y una forma de conocer a una persona). Buscaba nuevos autores y libros y ella me aconsejó Claus y Lucas de Agota Kristof, una de las lecturas más intensas, crudas y valientes de este año, y Todo lo que tengo lo llevo conmigo, de Herta Müller, que espera su turno en mi estantería.

Aurora es inteligente, cercana, entrañable y con una pizca de ironía que me recuerda a su padre. Hablar con ella es cruzar recuerdos, compartir lecturas y películas, indagar en las huellas que nos precedieron, también es ampliar la propia mirada y ver la realidad desde otro punto de vista fuera del rutinario o marcado. Por eso me gusta hablar con Aurora, me hace pensar y me recuerda que hay otros mundos y realidades posibles.

Plaza y Valdés acaba de editar su ensayo Perdidos para la literatura. Ahora también podré hablar con Aurora como lector, como lo hago con Vonnegut o Carver, porque toda lectura es una conversación íntima entre autor y lector.



Perdidos para la Literatura

Tomemos el camino iniciado por Ricœur, quien, de la mano de Aristóteles, reconoce en el Mythos, en la trama, la estructura lingüística más conveniente para decir aquello en lo que consiste “devenir un sí mismo”. ¿Caben relatos que digan más pertinentemente qué es un sí mismo? La aparición, cada vez más insistente, de otros modos de narrar -extraños y peculiares por su falta de estructura y por su condición de narraciones decepcionantes- cuestionan que la trama sea el modo narrativo que más le pertenece a la identidad personal. Tal sería el caso de P. Handke, J. Winkler, H. Müller, T. Bernhard, C. Lispector, E. Jelineck, D. Kis o W.G Sebald. Entonces cabría la posibilidad de relatarnos no ya para sostenernos, para apacentarnos con viento -en palabras de Sánchez Ferlosio- sino para decir más verdaderamente lo que somos: ruido y furia.
«Es significativo que la relación que aquí se aprecia entre nuestra lectora y la literatura sea tan radicalmente filosófica. La lectora ha escrito un texto en el que destellan los aspectos más nodales del pensar contemporáneo, que en su realidad no deja de ser clásico. No se trata de que haya escudriñado asuntos filosóficos en los textos literarios, es que lo que resulta filosófico es su propia lectura, su mirada, su consideración, porque trata a los textos como la literatura se trata a sí misma». (Ángel Gabilondo)

http://www.plazayvaldes.es/libro/perdidos-para-la-literatura/1446/



Aurora Freijo Corbeira

Licenciada en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid y Master en Estudios Avanzados de Filosofía, especialidad en Ontología y Mundo Contemporáneo, por la Universidad Complutense de Madrid.
Ha publicado artículos en la revista de psicoanálisis Quipu, en la revista digital Bandeàpart (de la que ha formado parte de la dirección), así como en la colección de educación Actuar es Posible. Para la editorial Akal ha traducido los Ensayos de Teodicea de Leibniz (en espera de publicación).
Comenzó trabajando en documentación (becaria en la Residencia de Estudiantes); ha sido profesora de filosofía y asesora de Formación de Profesorado. Formada en Gestión cultural y en Edición en la Escuela de las Artes de la Universidad Carlos III de Madrid, en la actualidad coordina el departamento de Publicaciones del Centro Regional de Innovación y Formación CRIF.

http://www.plazayvaldes.es/autor/aurora-freijo-corbeira/1428/

 

Presentación del libro, 17 de noviembre en "Matadero", Madrid.

 

 


Tags: Aurora Freijo Corbeira, Perdidos para literatura, Plaza y Valdés

Publicado por elchicoanalogo @ 12:22  | Libros...
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Comentarios

ESPECTACULAR......

Publicado por NURIA ROMAN GONZALEZ
Domingo, 04 de diciembre de 2011 | 19:51

Pues sí, espectacular Aurora

Publicado por elchicoanalogo
Lunes, 05 de diciembre de 2011 | 0:51