S?bado, 03 de marzo de 2012

A veces dedico una tarde a elegir autores desconocidos en una librería, a veces entro en librerías de viejo en busca de dedicatorias o postales o marcapáginas perdidos entre hojas amarillentas, y en esa búsqueda encuentro historias que me conmueve (Yoshimura, Christensen...), a veces alguien me habla de un escritor y un título y me puede la curiosidad. Así llegué a Anay Sala Suberviola, una lectora de este blog que me pasa alguno de sus poemas y algo hace clic dentro de mí.

Busqué un par de horas tranquilas y sin ruidos para leer los poemas Ý (turno de réplica), avanzaba de a poco, a trompicones, dando marcha atrás para volver a leer una frase o una expresión que me habían dejado del revés, dejando entrar las imágenes que bosquejaba Anay Sala Suberviola y que se confundían con mis recuerdos o emociones pasadas. Como me dijo quien me descubrió este poemario, hay páginas que te acuchillan.

En Ý (turno de réplica) hay quiebras y ausencias, hay últimos versos que le dan una giro al poema, hay deseo y desgarro, el vértigo del vacío y recuerdos sin tiempo, el amor huidizo y el amor que acuchilla, hay heridas y el dolor de la lucidez, hay silencios, lluvia y desafíos inesperados. Hay, en definitiva, una voz que unas veces sentía queda y otras profunda y catártica.

Terminé el poemario de Anay Sala Suberviola antes de la medianoche del 29 de febrero. “Que tu presencia en mí aunque me duelas...


Nada te pido

Nada te pido, amor.
Que no me hieras.

Que el peso de tu rayo
me fulmine.

Que seas todo, amor.
Que no lo seas.

Que tu presencia en mí
aunque me duelas.



Detrás de mí

Detrás de mí tus ojos
tus días
tus ocasos.

Detrás de mí la urgencia
tus sueños
tus acasos.

Detrás de mí tu boca
tu risa
tus abrazos.

Detrás de mí tus pasos.
Pero a mi lado quién.



Tempus omnia vincit

Finalmente concluyes:
No hay respuesta.
Sólo opción
entre tanta incertidumbre.
Vivir es decidir.
Y me aconsejas
silencio y una férrea reflexión.

Pero intentar domar la encrucijada
es un acto banal, te lo aseguro.

No serán tu razón ni mi palabra
las que venzan el nudo de estos días.



Tango

Fueron tiempos aquellos, buenos tiempos.
         Qué más da si duraron diez segundos.



Desafío

Cierra los ojos:
Mira el mar.
Y ahora olvídalo,
si puedes.
Anay Sala Suberviola
Ý (turno de réplica). Ediciones Torremozas


Tags: Anay Sala Suberviola, Ediciones Torremozas, Ý (turno de réplica)

Publicado por elchicoanalogo @ 10:16  | Libros...
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