Domingo, 01 de abril de 2012

En marzo encontré la lectura de este inicio de año, El chico del periódico, de Pete Dexter, una historia de recuerdos, ese punto donde descubrimos el dolor de lucidez y lo que significa madurar. Erri De Luca también habla del proceso de madurar en Montedidio, de la pérdida, aventura y la alegría que ese proceso lleva consigo, y lo hace con una voz entrañable, cálida, mágica en unos momentos y realistas en otros. Montedidio es una novela corta y poética. Isabel Bono me acercó sus poemas de deseos, ausencias, espacios en blanco, duelos y (des)amores, una noche donde deambulé y descrucé páginas, recuerdos y poemas y Ogai Mori sus cuentos históricos, una voz precisa y las imágenes de una película de Mizoguchi. En Intocable de Pozzo Di Borgo se mezcla el amor incondicional por su mujer, las anécdotas con su “demonio de la guarda”, el estado febril, nunca realidad, nunca sueño del todo, tras los primeros meses del accidente que le dejó tetrapléjico, el cuerpo en silencio y la sensación de estar apartado, al otro lado de una frontera invisible. No voy a salir de aquí de Micah P. Hinson me recordó a Malas tierras de Malick y Bukowski, una mezcla extraña y difusa, alguna buena página y un puñado que parecen escritas por inercia. James Frey y Una mañana radiante, la radiografía de los sueños de un puñado de seres que buscan una oportunidad en Los Angeles, la ciudad como protagonista, miles de personas que buscan el mismo lugar, el mismo sueño, un libro febril, incansable, triste, donde, a veces, los sueños se cumplen. Terminé marzo con Los sinsabores del verdadero policía de Bolaño, una lectura extraña, más un boceto que un libro terminado, y tal vez sea ese su atractivo.

He comprado un puñado de libros en Ortuella y Bilbao; he deambulado por grandes librerías y por librerías de viejo; me han regalado un libro en mitad de una playa; he encontrado una foto dentro de un libro de David Trueba, una chica que posa para lo que parece una foto de carnet, sonrisa amplia, pelo largo y liso, lleva corbata y una mirada despreocupada, me pregunto quién puso esa foto ahí, por qué no se salvo de la quema; he perdido horas de sueño y he hablado con un librero sobre Vonnegut, Dick y Ballard y con otro de Pavese; me he sentado en un parque a leer, el cielo azul y el sonido de las hojas y el viento.

Y entre lecturas, un cuento de Hammett, algunas páginas de Richard Ford leídas en una cafetería.


Intocable - Philippe Pozzo Di Borgo (cuerpo en silencio, recuerdos, el amor desnudo)
El chico del periódico - Pete Dexter (el dolor de la madurez, el sentido del deber, la honestidad)
Algo de invierno - Isabel Bono (ausencias, amores, deseos)
El intendente Sansho - Ogai Mori (precisión, sacrificio, templanza)
No voy a salir de aquí - Micah P. Hinson (huida, alcohol, intentar encontrar un lugar en el mundo)
Una mañana radiante - James Frey (la fragilidad de los sueños, Los Ángeles como un ser viviente, seres que se colapsan)
Montedidio - Erri De Luca (el primer amor, la magia, un chico que escribe en un rodillo de papel)
Los sinsabores del verdadero policía - Roberto Bolaño (un rompecabezas, rapidez, algo inconcluso)





Los regalos de mi cumpleaños (Mari Carmen, María Antonia, Yolanda, Jesús, Sonia, Blanca, Arantza, Patricia, muchísimas gracias)

 

 


Tags: Pete Dexter, Isabel Bono, Ogai Mori, Micah P. Hinson, James Frey, Erri De Luca, Roberto Bolaño

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