S?bado, 14 de abril de 2012

Mi primer acercamiento a Vonnegut fue su cuento Bienvenido a la jaula de los monos que Richard Ford incluyó en su antología del cuento norteamericano, una historia que recuerdo delirante y caótica, algo inesperado, original, extraño. Luego vino Matadero 5, el tiempo y el espacio subvertidos. 

Hace unos meses leí Galápagos. Al abrir el libro me encontré con una de las dedicatorias más hermosas y aventureras que recuerde, un poema que contiene un libro entero, la fuerza, el sueño, la bondad, el aprendizaje y el paso a la madurez en unas pocas palabras.


En memoria de Hillis L. Howie
(1903-1982), naturalista aficionado.
Un buen hombre que
nos llevó a mi y a mi mejor amigo Ben Hitz
y a algunos otros muchachos
al Salvaje Oeste americano
desde Indianapolis, Indiana,
en el verano de 1938.

El señor Howie nos presentó a los verdaderos indios
y nos hacía dormir al aire libre cada noche
y enterrar nuestra mierda,
y nos enseñó a cabalgar
y nos dijo el nombre de muchas plantas y animales,
y lo que tenían que hacer para mantenerse vivos
y reproducirse.

Una noche el señor Howie por poco no nos mata de miedo,
a propósito,
aullando como un gato montes.
Un verdadero gato montes le contestó desde lejos.
Kurt Vonnegut (en Galápagos. Traducción de Rubén F. Masera y F. Abelenda. Minotauro)


Tags: Kurt Vonnegut, Galápagos, Rubén F. Masera, F. Abelenda, Minotauro

Publicado por elchicoanalogo @ 9:48  | Poes?a
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Comentarios

Justo ayer me encontré con esto, http://youtu.be/nmVcIhnvSx8.

Saludos.

Publicado por Zoe
S?bado, 14 de abril de 2012 | 18:11

Hola, Zoe, buen vídeo de Vonnegut, de la lista me quedo, sobre todo, con el consejo número cuatro... Un abrazo

Publicado por elchicoanalogo
S?bado, 14 de abril de 2012 | 21:01