Jueves, 21 de junio de 2012

Ese momento donde mi sobrino hojea Guía de Mongolia y se sorprende porque no haya mapas; ese momento donde me pide que le busque un "libro de mapas" y sonrío porque también siente que son un misterio y un inicio; ese momento donde miro a las estanterías y elijo El fin del mundo de Murakami y le enseño el mapa de las primeras páginas; ese momento donde se cruzan nuestros dedos al seguir un río, un camino o un bosque y me pregunta por qué hay una muralla alrededor del fin del mundo; ese momento donde vemos las viñetas de Quino y me dice que no entiende su humor y que le gusta un dibujo donde un empleado de correos crea una flor en el suelo con sellos; ese momento donde abrimos un poemario de Iribarren, le extraña que el poema Sms tenga tan pocas palabras y le digo que lo lea en alto (Tú / recargas / mi corazón); ese momento donde me dice “no lo pillo, osaba” y yo que tengo ganas de darle el mayor de los abrazos y le explico qué es un sms y las recargas en un móvil, que el chico le dice a una chica que le gusta mucho, mucho, mucho. Esos momentos.

 

 


Tags: espacios en blanco

Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios