Lunes, 01 de octubre de 2012

Abandonó Uruguay hace nueve años. Llevaba meses sin cobrar, el marido en el paro, los hijos pequeños, el país en quiebra. Armaron las maletas e iniciaron una nueva vida en España. Apenas levanta la voz al hablar y se sonroja cuando no entienden alguna de sus expresiones. Sonríe cuando digo lindo, plata o dibujo en el aire un mapa del norte argentino y coincidimos en que no hay carne como la argentina o uruguaya.

Me habla de aquellos meses de espera antes de hacer las maletas y emigrar, de una reunión con el cónsul español para salvar un hospital del cierre y cómo ese hospital pasa a manos de los trabajadores, de las distintas casas y trabajos en Bilbao, de una habitación siempre disponible para uruguayos y argentinos sin recursos, de su padre gallego y creyente. Su marido y ella han salido adelante. Ahora no sabe si volver a Uruguay.

Nuestras conversaciones me recuerdan las esperas en los aeropuertos, dos desconocidos que hablan con sinceridad de sus vidas porque sienten que esas palabras son estelas suspendidas en el aire unos segundos antes de desaparecer.


Los lunes de Anay. Deconstrucción...

A la memoria de Fernando G. Mantilla, director de cine exiliado en México.


"Sí, fue un malentendido.
Gritaron: ¡a las urnas!
y el entendió: ¡a las armas! -dijo luego."

                                                         ÁNGEL GONZÁLEZ



MIEDO DE LA SELVA

Este poema empieza con un árbol
que brotó de repente, en una sola tarde,
que en una sola tarde nos sacaba una cuarta,
que en una sola tarde era frondoso,
femenino, fecundo,
porque midió los pasos intermedios
entre nosotros dos.
Y así arraigó en el centro,
en el núcleo exactísimo
de lo que nos separa a ti y a mí.
Tú dijiste algo más y otro árbol subió
del suelo, sorprendido, como si no entendiera
su profesión de aumento.
Y de pronto teníamos un bosque,
que es mucho más que la simple adición
de aquel árbol con este otro y con otro y con otro más.
Y ya es extraño
porque también hay bosques de bambú.
Lo que uno no entiende es cómo arraiga
y a qué velocidad
esa selva de los malentendidos.

                                               MARIO CUENCA SANDOVAL





...Feliz lunes.

Un beso,

Anay


Tags: Anay Sala Suberviola, Ángel González, Mario Cuenca Sandoval, John Lennon

Publicado por elchicoanalogo @ 17:57  | Los lunes de Anay
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