S?bado, 06 de octubre de 2012

Esta mañana era distinta. Un poco de nieve
en el suelo. El sol flotando en el cielo claro y azul.
El mar azul y luego azul verdoso
hasta donde alcanzaba la vista.
Apenas agitado. En calma. Me vestí y salí
a dar un paseo, decidido a no volver
sin haber obtenido lo que la naturaleza me ofrecía.
Pasé junto a unos árboles viejos, curvados.
Crucé un prado salpicado de rocas
en las que se amontonaba la nieve. Seguí
hasta llegar al acantilado.
Desde allí miré el mar, el cielo y
las gaviotas girando en círculo sobre la playa blanca
allá abajo. Todo encantador. Todo bañado en una luz
fría y pura. Pero, como siempre, mis pensamientos
empezaron a dispersarse. Tuve que obligarme
a ver lo que estaba viendo
y nada más. Tuve que decirme a mi mismo esto es lo que
importa, no lo otro (¡y lo logré
durante uno o dos minutos) Durante un par de minutos
aquello se impuso a las preocupaciones habituales sobre
lo que va bien y lo que va mal: obligaciones,
recuerdos emotivos, pensamientos sobre la muerte, o cómo debo tratar
a mi primera mujer. Todas estas cosas
que esperaba que desaparecieran esta mañana.
El género con el que convivo cada día. Que
he pisoteado para poder sobrevivir.
Pero durante uno o dos minutos me olvidé
de mí mismo y de todo lo demás. Sé que lo hice.
Porque cuando me di la vuelta no sabía
dónde estaba. Hasta que surgieron unos pájaros
de los árboles nudosos. Y volaron
en la dirección que yo necesitaba que volaran.
Raymond Carver
Esta mañana (traducción de Jaime Priede. Bartleby Editores)



This Morning

This morning was something. A little snow
lay on the ground. The sun floated in a clear
blue sky. The sea was blue, and blue-green,
as far as the eye could see.
Scarcely a ripple. Calm. I dressed and went
for a walk -- determined not to return
until I took in what Nature had to offer.
I passed close to some old, bent-over trees.
Crossed a field strewn with rocks
where snow had drifted. Kept going
until I reached the bluff.
Where I gazed at the sea, and the sky, and
the gulls wheeling over the white beach
far below. All lovely. All bathed in a pure
cold light. But, as usual, my thoughts
began to wander. I had to will
myself to see what I was seeing
and nothing else. I had to tell myself this is what
mattered, not the other. (And I did see it,
for a minute or two!) For a minute or two
it crowded out the usual musings on
what was right, and what was wrong -- duty,
tender memories, thoughts of death, how I should treat
with my former wife. All the things
I hoped would go away this morning.
The stuff I live with every day. What
I've trampled on in order to stay alive.
But for a minute or two I did forget
myself and everything else. I know I did.
For when I turned back i didn't know
where I was. Until some birds rose up
from the gnarled trees. And flew
in the direction I needed to be going.


Tags: Esta mañana, Todos nosotros, Raymond Carver, Jaime Priede, Bartleby Editores, This Morning

Publicado por elchicoanalogo @ 23:53  | Raymond Carver
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