S?bado, 20 de octubre de 2012

Releo los poemarios de Anay Sala. Sigo el orden de edición, primero Ý (turno de réplica), luego Medidas cautelares. No hojeo poemas al azar como la primera vez que los tuve en mis manos. Durante dos horas me siento en una montaña rusa, el vértigo, el vacío, la pérdida, las pequeñas victorias y el dolor de la lucidez.

Empiezo a reconocer la voz de Anay Sala, el ritmo y la música en sus poemas, la palabra certera, la desnudez y el golpe con el que se cierran algunos de ellos. Hay poemas que me mencionan o me acercan una mirada diferente, hay poemas que me dejan en un equilibrio precario y poemas que pasé por alto y descubro en esta nueva lectura, hay versos que me hacen asentir: Todo es aire / en el acantilado y otros que me dejan en silencio: Aquello que anhelábamos ya ha sido.



Estrellas fugaces

Hay que seguir,
estamos en camino.
Aquella luz nos dio la confianza.
Hay que ignorar la voz que nos advierte
que no hay nada mejor en lontananza.

Y qué más da, seguimos caminando,
cargando de esperanzas el futuro.

Tiempo después, tal vez nos demos cuenta:
Aquello que anhelábamos ya ha sido.
Anay Sala Suberviola
Estrellas fugaces (en Ý (turno de réplica). Torremozas)



Tags: estrellas fugaces, ý (turno de réplica), Anay Sala Suberviola, Torremozas

Publicado por elchicoanalogo @ 16:51  | Poes?a
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