Martes, 04 de diciembre de 2012

Abro el paquete, dentro, La sonrisa del camaleón y una nota escrita a lápiz con la letra de Ib. leo versos al azar, me dejo llevar por las primeras palabras de los poemas, un primer acercamiento a vista de pájaro que me anticipa palabras sobre huecos, naufragios, reflejos y sexo.

Termino La sonrisa del camaleón y siento ese mareo extraño cuando bajamos de un barco y la tierra se mueve bajo nuestros pies. El poemario de Isabel Tejada Balsas es intensidad, es una brecha y una imagen reflejada gris e incompleta, es dolor y dudas, es la construcción de un naufragio y las emociones que se desbordan en miedos, islas, sexo y animales que nos roen las entrañas. Hacer de estos restos un lugar (habitable)

Hay momentos que parecen una lucha contra la propia sombra, hay momentos de una soledad dolorosa, hay momentos de una búsqueda a medio camino, hay preguntas y (mi) silencio. Dime / ¿para qué sirve un náufrago?



Por Orden

Primero fue la ola
el vaticinio de un ahogado

Más tarde
el trabajo del náufrago: hacer la isla
Olvidarse del barco
Contener el vacío en su propia cintura

Permitir a la noche el idioma de los solos

Saber
         perder




La verdad

es que hago la cama como hago la vida
Militando el borde de todo lo que me socava
Rumiando un principio en cada desenlace
sublevada de mí misma redonda de ignorancia
Boreal y equívocamente ambigua
El pecho condecorado con tus graznidos
Si me buscas hallarás en mí animales
Cisnes blanquísimos se arenan en esta piel
que espera ser mordida
Caballos ebrios de viento definen mis caderas
con su fiebre
un gato se perpetra en cada pupila
cinéndote a mí sin que te des cuenta
                                                      hasta que ya
                                                      sea demasiado tarde
Los lobos que me devoran no están a mis pies
Los llevo dentro




Touché

Con la cabeza entre tus muslos
fuiste en mi boca
vul
ne
ra
ble
Cerrados tus ojos a la saliva y
a la lengua
no viste que de frotar
se me hincharon los labios
allí
donde dejaste tu cosecha de gusanos blancos
colgando
como la espuma rabiosa de un perro




No subestimes

al colibrí que pajarea calculando
la onda expansiva de su ala
el sigilo con el que se te acercan
los niños sucios en la guerra
Isabel Tejada Balsas
La sonrisa del camaleón (Monosabio. Ayuntamiento de Málaga)


Tags: La sonrisa del camaleón, Isabel Tejada Balsas, Monosabio

Publicado por elchicoanalogo @ 19:25  | Libros...
Comentarios (4)  | Enviar
Comentarios

Oh! viendo tu entrada al nuevo libro de nuestra querida isabel bono he llegado a tus palabras y a mi sorpresa

un abrazo fuerte Sonrisa

Publicado por Isabel Tejada
Martes, 25 de diciembre de 2012 | 2:59

Fue Isabel quien me habló de ti, me dijo que buscase en youtube (la primera sorpresa) y me regaló tu poemario. Fue una lectura intensa, de esas que me dejan del revés. ¡Qué poemario!
Cariños

Fernando

 

Publicado por elchicoanalogo
Martes, 25 de diciembre de 2012 | 11:16

si hubiera llovido

si el suelo brillara bajos vuestros pies

si los dos llevarais sombrero

diría que

este el el comienzo de una bonita amistad

Publicado por bkbono
Martes, 25 de diciembre de 2012 | 12:20

Peano es infalible, merecería otra santificación (cariños Ib)

Publicado por elchicoanalogo
Martes, 25 de diciembre de 2012 | 17:15