S?bado, 28 de diciembre de 2013

Dulce jueves retoma los personajes y lugares de Cannery Row, el tono sencillo y pausado, el humor homérico y las digresiones, las fiestas que acaban en un desastre y la felicidad como algo que se atisba por el rabillo del ojo. El reencuentro emociona, las ideas del vagabundo Mack, las voces interiores de Doc, las peregrinas cavilaciones de Hazel y su gusto por las conversaciones, las calles de Cannery Row, la costa y los mares donde Doc busca sus capturas, las tiendas de comestibles, el prostíbulo, el laboratorio de Biología con su gramófono y sus discos de música clásica, los bares y las garrafas de licor enterradas, ese lugar utópico que es el palacio de la cabaña donde Mack y sus amigos viven de manera tranquila.

Entre Cannery Row y Dulce jueves ha pasado una guerra mundial, las conserveras de la zona han cerrado, algunos personajes han desaparecido y aparecen otros nuevos y estrafalarios. Doc vuelve de la guerra y siente que algo ha cambiado, que ha perdido la esencia de quien era y nada consigue emocionarle. Es ahí donde se inicia la pequeña fiesta que es Dulce jueves, el intento de Mack y sus amigos por devolverle la ilusión a Doc.

Si en Las uvas de ira la escritura de Steinbeck era intensa y dura, en Dulce jueves se vuelve sencilla, luminosa, eufórica. Hay momentos inolvidables, los intentos de Hazel por entender el mundo que le rodea y entrar en la cabeza de Doc, la idea de los amigos de Doc de buscarle una esposa, una fiesta de disfraces que, como anteriores fiestas, acaba en desastre, las discusiones entre Doc y Suzy, una chica desarraigada que aparece en la pequeñas comunidad en busca de una oportunidad, las digresiones que se detienen en la historia de Cannery Row y sus habitantes, los gestos mafiosos de José y María, el nuevo dueño de la tienda de comestibles, o las arengas de Fauna, la madame del prostíbulo, a sus chicas para ser una estrella amarilla en la pared (cada estrella, un destino mejor).

Hay algo de las comedias de Frank Capra y las escenas costumbristas de John Ford en estos libros de Steinbeck, un amor sencillo por los desarraigados y un humor tierno y homérico, una pequeña comunidad que funciona como familia para sus habitantes, un humanismo hondo, decir grandes cosas sin alardes ni malabarismos. En Dulce jueves Steinbeck detiene la acción principal para centrarse en los personajes secundarios y la vida en el arrabal, construye una historia de amor tierna y endiablada y, como en Cannery Row, las historias se deslizan.




Para un observador casual, Cannery Row podía parecer una serie de unidades independientes y egoístas, cada una funcionando sola sin tener nada que ver con las otras. Había poca conexión visible entre La Ida, el Bandera del Oso, la tienda de comestibles (aún conocida como La Tienda de Comestibles de la Flor Celestial de Lee Chong), la Parrilla Palacio de la Cabaña y el Laboratorio de Biología del Oeste. Lo cierto es que cada uno estaba ligado con los demás con tenues hilos de acero: daña a uno y te llegará la venganza de todos. Si la tristeza alcanzaba a uno, todos lloraban.
Doc era más que el primer ciudadano de Cannery Row. Era el sanador de las almas heridas y los dedos cortados. Atrincherado como estaba en la legalidad, se veía constantemente en la situación de tener que infringirla a causa de las necesidades de sus amigos, y todo el mundo podía buscarle para pedirle un pavo sin demasiadas dificultades. Si Doc tenía un problema, el problema pasaba a ser de todos.
¿Cuál era el problema de Doc? Ni siquiera él lo sabía. Era profunda y dolorosamente desdichado. Permanecía horas y horas en su escritorio con un cuaderno amarillo ante él y sus afilados lápices alineados. A veces, el cesto de papeles estaba lleno de hojas garabateadas y arrugadas y otras no hacía ni el más mínimo garabato. Entonces se acercaba al acuario y miraba dentro. Y sus voces aullaban y gritaban y gemían. «¡Escribe!», decía la voz principal; y «¡Busca!», cantaba la voz de en medio; y la voz más baja suspiraba «¡Solitario!»
John Steinbeck
Dulce jueves (traducción de José Luis Piquero. Navona)



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Publicado por elchicoanalogo @ 6:44  | Libros...
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