Domingo, 29 de diciembre de 2013

Me desperté de madrugada, la pequeña victoria de ver amanecer y esperar a que la luz del domingo se afianzase para leer Hojas secas mojadas. Me acerqué de a poco a Hojas secas mojadas, primero páginas al azar, luego en orden, me pregunté cómo definir este libro, poemario, miniaturas, microrrelatos. Cerré el libro y la luz del amanecer sobre las paredes.

Hace unos meses Isabel Bono me habló de este proyecto, recopilar cien entradas de su blog Hojas secas mojadas, sólo los textos, no las fotografías, y editarlos en papel. Al terminar de leer estas hojas secas mojadas sentí curiosidad por saber qué imágenes acompañaban a los textos, pero preferí la libertad de ser yo quien completase los espacios en blanco.

Leer este libro es leer sobre la luz, el dolor, los miedos, el silencio, el Amor, las grúas, los objetos que se mueven con lentitud, la fragilidad, los deseos y los sueños, los pájaros en la cabeza y en los árboles. Me gusta la división, dos entradas por página, que una me deje del revés y otra me haga sonreír, mezclar el miedo con la sensación de que todo es posible en las primeras horas de la mañana.

Hojas secas mojadas será mi último libro del año, estos dos días serán para releerlo con calma y en desorden, tirar del hilo y descubrir algo que pasé por alto en cada lectura del libro de Isabel Bono.

Se nos olvida todo el tiempo que estamos vivos.


página 16
deseos para el otoño
Deseo un huerto con cebollas y rosas. Deseo poder beber café por las noches y vivir sin dar explicaciones. Deseo que sólo se oigan pájaros. Deseo tener un gato que sólo pase por casa cuando tenga hambre. Deseo que mi madre no se muera nunca y que a ti nunca te pase nada malo. Y ya no tengo más deseos.

Sin ningún tipo de duda
Sé que podríamos volar. No durante mucho tiempo, pero sí el suficiente para lograr comprender.


página 25
dentro, tan dentro
La claridad del rayo, la velocidad del rayo. Un dolor sólo mío, un dolor muy grande.

ojalá
Creo firmemente que algunas palabras son ramas frágiles que buscan la luz. Ojalá pudiera ser luz, alguna vez, y no rama frágil. Ojalá pudiera dejarme encontrar.


página 35
rebelde sin causa (pero con tilde)
Me acuerdo de tí, escribes. Y el peso de esa í me asegura que no mientes. Y me da por pensar en un comando rebelde que a partir de hoy tildara todos los monosílabos. Pronto seríamos miles. De momento, tú y yó.

no le digas que estoy loca
No le hables de la velocidad ni del miedo a caer. Háblale de lo que llevaba envuelto. Háblale de lo que no viste.
Isabel Bono
Hojas secas mojadas (La isla de Siltolá )


Tags: hojas secas mojadas, Isabel Bono, La isla de siltolá

Publicado por elchicoanalogo @ 10:46  | Libros...
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