Lunes, 02 de junio de 2014

(Recuerdo el polvo tras su coche blanco (la franja roja en la puerta), la curva antes de llegar, el sonido apagado de la gravilla y la tierra, recuerdo su voz profunda, como de caverna, la mezcla de acentos, el gallego y el madrileño, una mezcla que siempre lo colocaba en otro lugar, recuerdo una escopeta de aire comprimido y disparar a una caja de cartón, descubrir que prefería ver a John Wayne detener una diligencia con una escopeta que tener una en la mano, recuerdo subir al coche de la franja roja, recorrer los caminos de la sierra, las curvas continuas, los pequeños cementerios al lado del camino, los letreros descascarillados que decían Lua, San Martín, O Chao, las raíces de los árboles que rompían la tierra, la tarde en el peluquero, los rasgos de sus hermanos en él, recuerdo que me enseñó a jugar al tute en pareja, qué cartas tirar y cuáles guardar, cómo saber qué jugar, ser pausado y esperar el momento adecuado, recuerdo dar vueltas a una rotonda en la carretera del norte después de un funeral, el cielo oscuro, la sonrisa inesperada, recuerdo su pelo blanco y la vez que fue a buscar a las vacas en coche (pasamos la escuela en ruinas y la casa abandonada, el coche detrás de las vacas), recuerdo que me decía que se me iba a pasar el arroz (se lo conté a ib y empezó a llamarme f brillante) y cuando me preguntaba si estaba en Argentina o España en aquel tiempo entre dos países, recuerdo la sorna y el humor gallegos. Recuerdo tres corazones)


Los lunes de Anay. Latencias...

"Es imposible astucia
la de acertar contigo"
                                   GERARDO DIEGO


TE TRAES

Saber que andas por ahí
chiquita
comiéndote el mundo con esos ojos
que ya han visto demasiado.
Que no discutes con los pájaros
porque sabes que siempre tienen la razón
(hasta los buitres).
Y que tus piernas largas
dibujan signos de preguntas
que la vida se niega a responder.

Que duermes poco para no perderte nada
y sospechas que todo ocurre en el instante
en que descansas.
Que no les robas las monedas a los ciegos del amor
ni les compras cupones de la ONCE
para no ganar con trampa.

Que has llorado lo justo y la injusticia.
Que te abres como se abre la mañana
cuando el día merece la alegría.

Que eres tímidamente temeraria
escandalosamente discreta
coherente hasta la contradicción
cometa subterráneo
volcán hecho de nubes
sangre que enciende fuegos
en lugar de apagarlos.

Saber andas por ahí
chiquita
y que en algún parpadeo me tocas
o te tocas
sin analizar el precio de los actos
ni la cotización bursátil del deseo
hace que el día siga teniendo
el tacto de tus noches.

Y por lo tanto
me río en la cara de los calendarios
mientras las sábanas bailan
cuando no las veo
un tango feliz de bienvenida.

Y yo
bicéfalo al pensarte
sonrío a nadie,
o sea a ti
que llegas y te traes
con esos ojos que ya han visto demasiado
y por suerte
no se cansan
todavía
de mirarme.

                       CARLOS SALEM




...Feliz lunes.

Un beso,

Anay


Tags: Anay Sala Suberviola, Gerardo Diego, Carlos Salem, Zucchero

Publicado por elchicoanalogo @ 18:22  | Los lunes de Anay
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