Mi?rcoles, 24 de diciembre de 2014

Dice que ya ha descubierto el gran secreto de la navidad, que el Olentzero y los Reyes no existen y son los  padres quienes hacen los regalos, la voz en un susurro y su mirada con un resquicio de duda. Me encojo de hombros, esperamos el autobús, las luces navideñas aun sin encender entre las ramas de los árboles. Le hablo de sus primeras navidades, cuando era un bebé de cuatro meses y lloraba por los ruidos extraños o cuando tenía algo más de un año y se asombraba por las luces de los escaparates y levantaba el dedo índice para que le leyese los nombres de las tiendas y las felicitaciones callejeras. O hace un par de años, cuando quiso saber si realmente existía la magia. Me mira asombrado, como si le hablase de otra persona. Le digo que me gustaba montar el belén cuando era niño, poner patos en un río de plata y recoger musgo para recrear los campos y prados, que prefería los detalles en la esquina del belén a la gran escena central. Le pregunto si pondrá árbol, me responde que claro, para los regalos, y le sugiero que use sus playmobil para decorarlo y que haga un belén con sus juguetes, castillos, dragones, hidroaviones, obreros de la construcción. Se ríe ante mi idea y me dice que pondrá el playmobil obrero en la copa del árbol. Me confiesa que está nervioso por sus regalos, videojuegos, botas de fútbol, camisetas de baloncesto, y cree que deberían pasar los Reyes al verano. Me pregunta si me gusta la navidad, le respondo que no me siento cómodo con la rapidez de diciembre, que paso las tardes de nochebuena en el cine o doy un largo paseo junto a la ría o leo en la estación de tren (me mira sorprendido), que pasar solo esta tarde es mi forma de intentar frenar la velocidad y la obligatoriedad de las fiestas, pero que él consiguió que volviese a ver las luces entre los árboles.

(Gabon zoriontsuak denoi! Felices fiestas a todos)



Publicado por elchicoanalogo @ 13:16  | Festividades
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