Lunes, 12 de enero de 2015

Creíamos en las aventuras y los viajes en el tiempo, en cruzar grandes llanuras y escalar las mayores cumbres, en mundos prehistóricos dentro de este mundo y en peregrinar hacia las estrellas. Seguíamos una pequeña senda entre los campos y sentíamos el peligro y la emoción de algo indefinido que estaba por ocurrir. Avanzábamos en línea recta entre hierbas altas, escuchábamos el chirrido de los insectos y nuestras pisadas, llevábamos largos palos contra las serpientes (los peligros de los adultos) y sentíamos que abríamos un nuevo camino entre aquella hierba polvorienta. Nos escondíamos en una esquina del río, junto a la presa y dejábamos pasar la tarde entre gritos y sueño. Recuerdo que nadaba boca arriba y confundía mi movimiento con el de la luz en el cielo, el vuelo de las libélulas, la sombra de alguna trucha, las piedras que revotaban sobre el río antes de hundirse o perderse en la otra ribera. Volvíamos por la misma senda, cansados y con una sonrisa misteriosa. Caminábamos en silencio, la ropa mojada pegada a la piel, atentos a las campanadas de la iglesia, el ruido de los motores, la posibilidad de una serpiente. La hierba crujía a nuestro paso y los saltamontes huían de nosotros. En el horizonte, los tejados de pizarra, los hórreos y la línea de montes. Nos sentábamos bajo la parra a descansar o nos dispersábamos por la casa. A veces buscaba a mi padre en el taller del hórreo. La luz del atardecer entraba por la ventana y veía su sombra negra doblada sobre la mesa de carpintero, el humo blanco de su cigarrillo, el zumbido del serrucho sobre la madera, las manos seguras de mi padre antes de los temblores y el tiempo.


Los lunes de Anay. Coda...

"Quien a pesar de todo te hizo hueco"
                                                   ANTONIO LUCAS



Cuando vengan los otros
con todas sus preguntas
y sus dudas y sus mil
inconvenientes, con los rasgos
únicos de cada tradición,
con la decencia, con el orden,
con lo que debe ser,
tú diles que no estamos aquí,
que nos hemos ido, que viajamos
ya bien lejos, que no somos nosotros
y la vida ha venido a demolernos
para erguirnos otra vez,
nuevos, resplandecientes
como la luz que buscabas
esta noche entre sueños.

                                   PATRICIA GARCÍA-ROJO


 

...Feliz lunes.

Un beso,

Anay


Tags: Anay Sala Suberviola, Antonio Lucas, Patricia García-Rojo, Joe Cocker

Publicado por elchicoanalogo @ 15:59  | Los lunes de Anay
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