Lunes, 02 de febrero de 2015

(Me sentaba en la terraza y vigilaba el camino blanco. Una vieja silla de madera y libros sobre tribus norteamericanas y viajes en el tiempo. Frente a mí, toxos, el humo de las chimeneas, los tejados de pizarra, un campo de maíz como última frontera antes del bosque. Marcaba la última página leída y soñaba con cazar algo inesperado, la sombra de un viejo zepelín, un hombre armado a caballo, algún animal prehistórico.
Recogíamos piñas para el invierno. Nos adentrábamos en el bosque con una carretilla y sacos de arpillera y buscábamos piñas alrededor de las raíces y las agujas de pino. A veces el viento extraía un sonido extraño de las copas de los árboles y, entonces, sí creía en las historias de espectros y hombres lobos.
Una vez se perdió nuestra perra en el bosque. Era apenas un cachorro. Durante una semana exploramos los pequeños senderos entre los árboles y la maleza, los bebederos naturales y el basurero ilegal. Marcábamos los troncos para no perdernos, encontramos huellas de raposas y veíamos les tejados de la aldea entre las ramas. La perra apareció una semana después, con heridas en el cuerpo y calvas en el pelo. Tulsa nos regaló una aventura, llegar donde antes nunca habíamos estado.
Conseguí mi sueño de cazar algo inesperado desde la terraza. Recuerdo una estela de polvo y un coche descapotable. Avanzaba con lentitud y el sol destellaba en la carrocería blanca. Había una chica sentada en el estrecho maletero, los pies sobre el asiento trasero. Llevaba un sombrero de paja que agarraba con su mano derecha, gafas de sol y hoy la veo con los labios rojos y abiertos. No era un reflejo de mis libros o de las historias de la aldea. Era una muchacha en un coche, el gesto despreocupado, la cabeza elevada hacia el sol, y sus brazos desnudos.

(coda)
Un dos de febrero de hace siete años abrí este blog. Y hoy, un dos de febrero de 2015, el frío de la nieve en los montes, la primera luz de la mañana, un café junto al muelle, los restos de la tormenta en la ría, el inicio de Primera memoria de Ana María Matute)


Los lunes de Anay. Estados carenciales...

"La soledad buscada y esta otra."

                                       JAVIER CÁNAVES


NO ES INSOMNIO

No es insomnio.
Hay un grillo en mi casa que no encuentro.
No me deja dormir.

Tendría que taparme y tú no estás
para hacerlo con tu cuerpo.
No puedo dormir
y leo
lo que otros escribieron.

Quiero evitar el frío
que pasan los autores de esos libros.
Quiero olvidar que yo soy como ellos.

Escriben para salir del infierno.

No hablaré más del frío.
Mi problema es un grillo que no encuentro.
No me deja dormir.

                    RAFAEL SUÁREZ PLÁCIDO




 
...Feliz lunes.

Un beso,

Anay


Tags: Anay Sala Suberviola, Javier Cánaves, Rafael Suárez Plácido, Coldplay

Publicado por elchicoanalogo @ 18:39  | Los lunes de Anay
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios

Por que no volviste a publicar nada? creo que muchos extrañamos las publicaciones, espero que retornes pronto.

Publicado por Invitado
Lunes, 09 de noviembre de 2015 | 4:15

Hola,

Cerré el blog en febrero porque sentía que ya no tenía nada que decir o compartir tras siete años, sólo eso. Un saludo

Fernando

Publicado por elchicoanalogo
Martes, 10 de noviembre de 2015 | 10:39